El calcio no solo es necesario para la salud ósea, sino que también participa en muchas funciones importantes del cuerpo, como la transmisión nerviosa, la contracción muscular, la coagulación sanguínea y la regulación de la actividad hormonal. Por lo tanto, la suplementación de calcio es necesaria en todas las edades.
Cuando se menciona la suplementación de calcio, muchas personas suelen pensar inmediatamente en la leche. De hecho, la leche es una rica fuente de calcio. Un vaso de leche de unos 275 ml puede proporcionar casi el 34% de las necesidades diarias de calcio de un adulto. En términos de contenido nutricional, la leche es uno de los alimentos que apoyan la suplementación de calcio de manera efectiva.
Sin embargo, la cantidad de calcio que absorbe el cuerpo no depende completamente de la cantidad en la leche. Para que el calcio se absorba y utilice de manera efectiva, el cuerpo necesita suficiente vitamina D para apoyar la absorción, vitamina C para ayudar a sintetizar el colágeno y vitamina K para ayudar a llevar el calcio a los huesos.
Además, no todos pueden absorber bien los nutrientes de la leche. Las personas intolerantes a la lactosa o las personas mayores con función digestiva deteriorada pueden experimentar hinchazón y diarrea después de beber leche, lo que reduce la capacidad de absorber calcio y otros nutrientes. Por lo tanto, la leche es una buena fuente de calcio, pero la eficacia de la suplementación también depende de la capacidad de absorción y el estado nutricional de cada persona.