A medida que envejecemos, la capacidad del cuerpo para quemar energía tiende a disminuir. Según la nutricionista Sarah Garone (NDTR, CNC en los Estados Unidos), las personas mayores de 40 años a menudo no pueden mantener una dieta rica en calorías como antes sin ganar peso.
A continuación se presentan 5 errores comunes en el desayuno que deben corregirse para proteger la figura y la salud:
No controlar las porciones
Las necesidades nutricionales del cuerpo cambian con el tiempo. Por lo tanto, estimar los alimentos a simple vista ya no es preciso. La experta Sarah Garone advierte que controlar las porciones es clave. En lugar de sacar comida arbitrariamente, debes utilizar herramientas de medición específicas como tazas de medida o básculas de alimentos para asegurarte de que la ingesta de calorías sea la cantidad correcta que el cuerpo necesita.
Consumir demasiada azúcar añadida
Muchas personas tienen la costumbre de elegir pasteles o cereales refinados para el desayuno. Sin embargo, estos tipos de azúcar simples se digieren muy rápido, creando una fuente de energía instantánea, pero te hacen sentir hambriento a primera hora de la mañana. Para sentirte lleno por más tiempo, reemplázate con dulces con alimentos ricos en fibra y proteínas.
Deficiencia de proteínas en las primeras comidas del día
La proteína es un nutriente importante que ayuda a prevenir los antojos. Aunque no todo el mundo necesita una gran cantidad de proteínas, un desayuno rico en proteínas magras te ayudará a controlar mejor el hambre. La experta Sarah Garone sugiere agregar fuentes saludables de proteínas como huevos, mantequilla de nueces, frijoles o salchichas avícolas al menú matutino.
No complementar suficiente fibra
La fibra es un factor clave para mantener la sensación de saciedad y prevenir la acumulación de exceso de peso. Las personas que comen un desayuno rico en fibra a menudo tienden a elegir alimentos más saludables para toda la cena. En lugar de pasteles de nueces refinados, debes elegir avena, tortillas de verduras o burritos de frijoles para proporcionar suficiente fibra.
Hábito de saltarse el desayuno
Muchas personas creen que saltarse el desayuno ayudará a reducir las calorías, pero en realidad esto puede ser contraproducente. Según un estudio de 2025 citado por la experta Sarah Garone, saltarse el desayuno interrumpe el metabolismo, daña el microbioma intestinal y aumenta el riesgo de obesidad.
En lugar de ayunar, prepare un desayuno nutritivo con un equilibrio entre fibra, proteínas y grasas saludables.