Según Health, el diente de león es una hierba con muchos compuestos que ayudan a mejorar la función hepática.
Las raíces y las hojas de diente de león contienen antioxidantes que ayudan a reducir la inflamación y proteger las células de los radicales libres. El diente de león también contiene sustancias que ayudan a reducir la grasa y la inflamación en el hígado.
Las raíces de diente de león asadas ayudan a aumentar el aroma y el sabor. Beber agua de raíces de diente de león por la mañana ayuda a estimular el hígado, mejorar la inmunidad y mejorar la salud de manera efectiva.
Preparación: Lavar las raíces de diente de león y cortarlas en trozos pequeños. Asar las raíces de diente de león a 300 grados C durante aproximadamente 2 horas. Desechar las raíces de diente de león asadas en agua hirviendo durante unos 10 minutos antes de beber.
Además del agua de raíz de diente de león, la parte de la raíz de diente de león también se puede usar para hacer té junto con otros ingredientes para crear un sabor delicioso y fácil de beber.
Preparación: Prepara 30 g de raíz de diente de león seca, 5 g de jengibre en rodajas, 1 semilla de cardamomo. Pon todos los ingredientes anteriores en 360 ml de agua y hierve durante unos 5-10 minutos. Filtra el agua, deja los residuos. Agrega miel o azúcar al té hasta que esté al gusto.
Además, para apoyar la salud hepática, las personas necesitan cambiar sus estilos de vida como:
- Limite las grasas (especialmente las grasas saturadas).
- Coma mucha fibra, alimentos con un índice glucémico bajo (frutas, verduras, cereales integrales).
- Dormir lo suficiente de 7 a 9 horas cada noche.
- Limitar el alcohol y la cerveza.
- Reduce la ingesta de azúcar.
- Haz ejercicio durante al menos 30 minutos al día.