La hipertensión en niños ya no es rara
La hipertensión a menudo se considera una enfermedad de los ancianos, pero hoy en día cada vez más niños y adolescentes la padecen. Un estilo de vida sedentario, la presión académica y una dieta rica en alimentos procesados hacen que la presión arterial alta se convierta en un problema preocupante en los niños pequeños.
Un nuevo informe de la Asociación Internacional de Hipertensión (ISH) muestra que la hipertensión en niños está aumentando a nivel mundial. El documento, elaborado por expertos de 12 países, proporciona una guía clara sobre la detección, el diagnóstico y el tratamiento de los niños.
¿Por qué los niños tienen presión arterial alta?
Según el Dr. Roohi Khan, especialista en pediatría del Hospital Fortis (India), las causas de la hipertensión en los niños son bastante diversas. En primer lugar, la obesidad aumenta debido a una dieta rica en sal, azúcar y pocas verduras y frutas. Un estilo de vida sedentario, pasar mucho tiempo frente a pantallas de dispositivos electrónicos también contribuye a aumentar el riesgo. Además, el estrés escolar, la falta de sueño prolongada y las enfermedades subyacentes como enfermedades renales, trastornos endocrinos, diabetes o parto prematuro también son factores de riesgo notables.
Signos a tener en cuenta
No todos los niños con hipertensión tienen síntomas claros. Sin embargo, algunos síntomas pueden aparecer como dolor de cabeza, mareos, visión borrosa, sangrado nasal, fatiga o dificultad para concentrarse. En casos graves, los niños pueden tener dificultad para respirar o dolor de pecho.
Lo preocupante es que muchos niños no tienen síntomas en absoluto. Por lo tanto, el control periódico de la presión arterial se considera una medida importante para ayudar a detectar precozmente y prevenir complicaciones cardíacas y renales en el futuro.
Recomendaciones de control y prevención
Según ISH, medir la presión arterial con precisión y la detección temprana juegan un papel clave en el control de la enfermedad. Los niños deben someterse a controles de presión arterial regulares, especialmente los grupos de alto riesgo como la obesidad, las enfermedades cardíacas, las enfermedades renales o la diabetes.
Los expertos recomiendan que los niños mantengan al menos 60 minutos de actividad física al día con intensidad moderada a alta. El tiempo de uso de dispositivos electrónicos debe limitarse a menos de 2 horas al día. Los niños también necesitan dormir lo suficiente de 8 a 11 horas cada noche según la edad.
En cuanto a la nutrición, se debe priorizar una dieta rica en verduras, frutas, cereales integrales, carne magra y productos lácteos bajos en grasa. Se debe limitar la sal, la comida rápida, los alimentos procesados y las bebidas azucaradas. Complementar con grasas saludables del pescado y los frutos secos en lugar de fritos también ayuda a controlar la presión arterial.
Además, el papel de la familia es muy importante. Cuando toda la familia cambia de estilo de vida, los niños podrán mantener fácilmente hábitos positivos a largo plazo.
Proteger activamente la salud infantil
La hipertensión en niños es un problema que se puede controlar si se detecta e interviene a tiempo. La combinación de cribado periódico, dieta razonable, ejercicio regular y apoyo familiar ayudará a reducir el riesgo de complicaciones y proteger la salud cardiovascular de los niños en el futuro.