Contiene muchas grasas saturadas
La carne procesada, como la salchicha, la salchicha o la carne fría, suele estar hecha de partes de carne grasa, por lo que el contenido de grasas saturadas es bastante alto. Este tipo de grasa puede aumentar el colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL), también conocido como colesterol malo, aumentando así el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Afecta al microbioma intestinal
El microbioma intestinal juega un papel importante en muchos aspectos de la salud, incluido el control del colesterol. Una dieta rica en carne, especialmente carne procesada, puede reducir la diversidad de bacterias beneficiosas en el intestino.
Cuando el microbioma está desequilibrado, también se ve afectada la capacidad de regular la absorción y el excremento de colesterol. Al mismo tiempo, aumenta el riesgo de inflamación crónica, un factor relacionado con las enfermedades cardiovasculares.
Alto contenido de sodio
Además de las grasas saturadas, la carne procesada suele contener más sodio que la carne fresca. Se añade sodio para prolongar la vida útil de los alimentos.
Sin embargo, una dieta rica en sodio puede aumentar el riesgo de presión arterial alta, lo que hace que el corazón tenga que trabajar más y afecta negativamente la salud cardiovascular.