Dormir lo suficiente cada noche
Los adultos necesitan al menos 7 horas de sueño cada noche para que su cuerpo se recupere. Dormir lo suficiente te ayuda a despertarte con una sensación de alerta y energía.
Mantener un horario estable
Acostarse y despertarse al mismo tiempo todos los días, incluso los fines de semana, ayuda a ajustar el reloj biológico y a mejorar el ciclo natural de sueño-vigilia.
Ejercicio razonable durante el día
La actividad física, incluso una actividad ligera como caminar 10 minutos, también puede mejorar la calidad del sueño. Sin embargo, debe terminar el ejercicio al menos 3 horas antes de acostarse.
Aumentar la exposición a la luz natural
La exposición a la luz natural durante unos 30 minutos al día, especialmente por la mañana, ayuda a regular el ritmo circadiano y a favorecer un sueño más regular.
Optimizar el espacio de descanso
Tu dormitorio debe ser oscuro, tranquilo, aireado y cómodo. Ten en cuenta que debes limitar el uso de dispositivos electrónicos en la cama para ayudar a que el sueño sea profundo y menos interrumpido.