El cabello blanco prematuro ya no es una historia de la vejez, sino que se está convirtiendo en una preocupación para los jóvenes modernos. Además de los factores genéticos, la deficiencia nutricional es una causa importante pero a menudo ignorada.
Según la Dra. Shireen Furtado, consultora sénior de dermatología médica y estética en el Hospital Aster CMI, Bangalore (India), el color del cabello está determinado por las melanocitas. Para que estas células funcionen normalmente, el cuerpo necesita recibir suficientes vitaminas y minerales. Cuando hay una deficiencia de nutrientes, la producción de melanina se detiene, lo que lleva a la pérdida del color natural del cabello.
Nutrientes esenciales para el cabello:
Vitamina B12: Esta es la sustancia más importante, que afecta directamente la salud de los glóbulos rojos y el suministro de oxígeno a las raíces del cabello.
Hierro y cobre: El hierro ayuda a transportar oxígeno, mientras que el cobre participa directamente en la formación del pigmento melanina.
El cabello está hecho de queratina (un tipo de proteína). Una dieta baja en proteínas debilitará la estructura y la salud general del cabello.
Vitamina D y folato: La deficiencia de estas sustancias también contribuye a acelerar el proceso de canas.
Además de la nutrición, el Dr. Furtado también enfatizó que la genética sigue siendo el factor más común. Además, el estrés crónico (que afecta a las células madre que regeneran pigmento), el hábito de fumar, los trastornos de la tiroides o las enfermedades autoinmunes también son los principales factores.
Para prevenir o ralentizar este proceso, debes construir una dieta equilibrada con verduras, nueces, huevos, pescado y cereales. Al mismo tiempo, es necesario controlar periódicamente los niveles de vitamina B12, hierro y mantener un estilo de vida saludable, evitando las dietas extremas que causan deficiencias de nutrientes.