Según la nutricionista Julia Zumpano de la Clínica Cleveland, los huevos son una muy buena fuente de proteínas, pero la forma en que se procesan y los alimentos que los acompañan pueden afectar significativamente los beneficios para la salud. Si los huevos se comen regularmente con alimentos ricos en grasas saturadas como tocino o salchichas, la cantidad total de grasa y sodio en las comidas puede aumentar, lo que aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares a largo plazo.
Otro grupo de alimentos que debe limitar la combinación frecuente con los huevos son los platos fritos con mucho aceite. Cuando los huevos se fríen a altas temperaturas y se comen con alimentos grasos, la cantidad de calorías de la comida puede aumentar considerablemente, al tiempo que reduce los beneficios de los nutrientes naturales de los huevos.
Además, algunos expertos también recomiendan no comer huevos con demasiada frecuencia junto con alimentos demasiado salados como encurtidos o alimentos procesados. El alto contenido de sodio en estos alimentos puede hacer que el cuerpo retenga agua y aumente la carga sobre el sistema cardiovascular si se usa a largo plazo.