Cuando los dolores y molestias abdominales se hicieron cada vez más evidentes y afectaron la vida diaria, la paciente acudió al Hospital Central de Obstetricia y Ginecología para ser examinada. Allí, los médicos determinaron que la paciente tenía un tumor de ovario muy grande, que se había desarrollado silenciosamente durante mucho tiempo.
La paciente no estaba casada, su estado físico era ligeramente corpulento, por lo que el aumento anormal del tamaño de la cintura durante muchos meses no hizo sospechar a la familia. El paciente pensó que solo estaba "gordo", por lo que no fue a un chequeo médico.
Solo cuando apareció una sensación de dolor punzante, abdomen pesado prolongado y vida más difícil que antes, el paciente fue hospitalizado para un examen.
A través de ultrasonido y pruebas paraclínicas, los médicos descubrieron un tumor de ovario de unos 30 cm de diámetro, que ocupaba casi toda la cavidad abdominal y comprimía muchos órganos circundantes.
El Dr. Mai Trong Dung, jefe del Departamento de Obstetricia y Cirugía, dijo que este es un caso típico de enfermedad ginecológica que progresa silenciosamente, los síntomas iniciales no son claros, por lo que es fácil pasar por alto.
Debido a que el paciente era muy joven, los médicos no solo se fijaron el objetivo de extirpar completamente el tumor, sino que también tuvieron que esforzarse por preservar al máximo la función reproductiva y endocrina a largo plazo.
Después de la consulta, los médicos decidieron elegir el método de cirugía laparoscópica, aunque esta es una técnica difícil para tumores grandes.
Durante la cirugía, las imágenes endoscópicas mostraron que el tumor había ocupado casi toda la cavidad abdominal, limitando significativamente el espacio de operación. El equipo tuvo que perforar y succionar líquido en el tumor con cuidado para garantizar la seguridad. Se extrajeron un total de unos 10 litros de líquido del cuerpo del paciente.
En particular, los médicos realizaron una biopsia inmediata durante la cirugía para evaluar la naturaleza del tumor. Cuando los resultados mostraron que la lesión era benigna, el equipo continuó diseccionándola meticulosamente para eliminar completamente el tumor pero aún conservando la parte sana del ovario.
Según el Dr. Mai Trong Dung, para pacientes jóvenes, preservar la fertilidad es siempre una prioridad importante si las condiciones profesionales lo permiten. Sin embargo, esto requiere que el cirujano calcule cuidadosamente cada operación para garantizar la seguridad y minimizar el daño a los tejidos sanos.
Después de la cirugía, la salud del paciente se estabilizó y continuó siendo monitoreada postoperatoriamente.