Con su aroma característico y compuestos biológicos beneficiosos, el jengibre puede ayudar a que el cuerpo se sienta más cómodo durante las fases estresantes.
Según la Dra. Uma Naidoo, psiquiatra nutricionista de la Facultad de Medicina de Harvard (EE. UU.) y autora de This Is Your Brain on Food, el jengibre contiene muchos compuestos antioxidantes y antiinflamatorios, especialmente gingerol. Se cree que la inflamación prolongada en el cuerpo está relacionada con un mayor riesgo de trastornos del estado de ánimo, por lo que complementar con alimentos antiinflamatorios como el jengibre puede apoyar la salud cerebral y mental.
Una de las formas más sencillas de usar el jengibre es preparar té. Solo unas rodajas de jengibre fresco infusionadas en agua caliente durante 5-10 minutos, puede agregar un poco de miel o limón para realzar el sabor. El vapor cálido junto con el aroma del aceite esencial de jengibre ayuda a que el cuerpo se relaje, especialmente después de un día de trabajo estresante.
Además del té, el jengibre también puede agregarse a sopas, gachas, batidos o jugos de frutas. Sin embargo, los expertos recomiendan no abusar de él. Los adultos solo deben usar una cantidad moderada, alrededor de 2-4 g de jengibre fresco al día. Las personas que están tomando anticoagulantes, medicamentos para la diabetes o preparándose para la cirugía deben consultar a un médico antes de usar mucho jengibre.
Aunque no es una "medicina" para tratar el estrés, el jengibre puede convertirse en parte de un estilo de vida saludable cuando se combina con una dieta equilibrada, dormir lo suficiente, hacer ejercicio y técnicas de relajación como la respiración profunda o la meditación. Mantener estos hábitos positivos contribuirá a mejorar la salud mental y mejorar la calidad de vida.