Las decisiones se toman en el contexto de la inestabilidad interna en Iran, lo que hace que muchos paises reevaluen el nivel de seguridad del personal diplomatico.
Gran Bretaña es el primer pais en anunciar el cierre temporal de la embajada en Iran. El gobierno britanico dijo que la agencia diplomatica operara a distancia y que las recomendaciones de viaje se han actualizado para adaptarse a la nueva situacion. El embajador britanico y todo el personal consular han sido evacuados basandose en la evaluacion de seguridad y la prioridad para garantizar la seguridad.
Nueva Zelanda y Eslovaquia han anunciado el cierre de sus embajadas en Teheran y han procedido a evacuar a todos los diplomaticos. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Nueva Zelanda dijo que el personal ha salido de Iran de forma segura en vuelos comerciales, mientras que las actividades diplomaticas se han trasladado a Ankara, Turquia. El Gobierno de Nueva Zelanda tambien recomendo a los ciudadanos que no se dirigieran a Iran y pidio a las personas presentes aqui que se fueran de inmediato, debido a la grave limitacion de la capacidad de asistencia consular. El Ministro de Asuntos Exteriores de Eslovaquia, Juraj Blanar, confirmo que todo el personal de la embajada de este pais en Teheran esta a salvo.
La Embajada de Ucrania en Iran tambien emitio un anuncio de suspension temporal de operaciones, diciendo que actualizara la informacion relacionada con la reanudacion del trabajo diplomatico y las proximas medidas cuando las condiciones lo permitan.
Portugal dijo que ha cerrado temporalmente la embajada en Iran y se ha puesto en contacto con todos los ciudadanos de este pais que viven alli. Segun el Ministerio de Relaciones Exteriores de Portugal, 8 ciudadanos han abandonado el territorio irani, algunos estan realizando los tramites para irse, mientras que 10 personas, incluidos 7 de doble nacionalidad portuguesa e irani, desean quedarse.
Las medidas anteriores se toman en un contexto en el que Iran esta experimentando una ola de protestas originadas por la insatisfaccion economica y la devaluacion del rial, que luego se extendio y se produjeron enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Aunque las protestas muestran signos de calma, los funcionarios iranies acusan a Israel y Estados Unidos de incitar a disturbios, mientras que Washington lo niega y cree que Teheran esta desviando la opinion publica.