Según un anuncio del Palacio de Buckingham a la prensa británica, el rey Carlos III publicará sus facturas de impuestos personales para aumentar la transparencia, en un contexto en el que las finanzas reales están bajo una supervisión pública cada vez más estricta.
Según la ley británica, los reyes están exentos de ciertos impuestos, aunque durante décadas han pagado voluntariamente algunos impuestos. El rey británico no tiene la obligación de hacer públicas sus facturas de impuestos, pero los recientes escándalos en torno al ex príncipe Andrés han hecho que los problemas financieros de la familia real sean el centro de atención.
El rey Carlos se convertirá en el primer monarca en hacer pública la información fiscal personal. Un portavoz del Palacio de Buckingham dijo a los medios que esta decisión surge del deseo del propio rey, como parte de los cambios realizados desde que ascendió al trono. El portavoz dijo que el objetivo es explicar todos los aspectos de las finanzas reales de una manera que ayude a aumentar la claridad y la accesibilidad, al tiempo que plantea este tema en el contexto histórico y constitucional. El portavoz enfatizó que, en pocas palabras, la realeza continúa modernizándose y desarrollándose.
La información fiscal del rey Carlos se publicará el 25 de junio como parte del informe financiero anual de la familia real. Desde 1993, a partir de la época de la fallecida reina Isabel II, los monarcas han pagado voluntariamente dos tipos de impuestos. Antes de ascender al trono en 2022, Charles, cuando era príncipe heredero de Gales, también había hecho pública la cantidad de impuestos que había pagado.
El Ministerio de Hacienda británico asigna un pago anual llamado Subsidio Real (Sovereign Grant) para pagar las actividades oficiales de la realeza. Los ingresos personales del monarca incluyen la finca histórica del Ducado de Lancaster, una cartera diversa de tierras, bienes raíces e inversiones. En el período 2024-2025, la finca del Ducado de Lancaster aporta al rey unos ingresos anuales de 26,8 millones de libras esterlinas, equivalentes a 35,6 millones de dólares.