La revista Sky at Night informó el 7 de febrero que la industria de la aviación mundial experimentó una rara conmoción el año pasado cuando una tormenta solar con un nivel de radiación extremo se identificó como la causa de la perturbación de los sistemas esenciales de control de vuelo.
Ante el riesgo de seguridad, Airbus ha ordenado la actualización urgente del software para la línea de aviones A320, mientras que los administradores de aviación han emitido instrucciones urgentes, lo que ha provocado que muchas aerolíneas suspendan temporalmente las operaciones de los aviones para solucionar problemas.
Según estimaciones de Airbus, alrededor de 6.000 aviones A320 en todo el mundo se ven afectados en diversos grados. La mayoría solo necesitan actualizar el software en unas 2 horas, pero algunos casos requieren una intervención de hardware más profunda, lo que prolonga el tiempo de reparación.
Esta decisión de emergencia surgió de las conclusiones de la investigación de un grave incidente ocurrido en octubre de 2025. En ese momento, el vuelo 1230 de JetBlue de Cancún (México) a Newark (EE. UU.) tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en Florida después de que el avión sufriera un fallo de control, lo que provocó una caída repentina de altitud. El incidente causó heridas leves a algunos pasajeros, sin poner en peligro sus vidas.
Durante la investigación, los expertos descubrieron una vulnerabilidad ante la radiación solar de alta intensidad, especialmente los brotes de energía solar, que pueden distorsionar las señales o causar fallas temporales en los sistemas electrónicos sensibles del avión.
Este resultado obliga a Airbus a reevaluar la resistencia al "tiempo espacial" de la flota más ampliamente operada del mundo.
Estudios recientes de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio de Estados Unidos (NASA) muestran que la actividad del Sol es más fuerte de lo previsto, en el marco del 25o ciclo solar, incluso con la posibilidad de entrar en una fase de alta actividad que dura décadas.
Esto significa que las tormentas solares tienden a aparecer con más frecuencia y intensidad, aumentando el riesgo para los sistemas electrónicos en la Tierra, desde satélites, redes eléctricas hasta aviones civiles. Ante este contexto, el "tiempo espacial" se considera una nueva variable en el plan de vuelo.
Actualmente, muchas agencias de aviación han integrado alertas de tormentas solares en los procedimientos operativos. El Centro de Pronóstico del Tiempo Espacial de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE. UU. (NOAA) proporciona alertas en tiempo real, lo que ayuda a las aerolíneas y a los aeropuertos a cambiar proactivamente las rutas de vuelo, aumentar el rango de protección de seguridad o ajustar los horarios operativos cuando la radiación solar aumenta.
El incidente relacionado con la línea A320 se considera una llamada de atención para toda la industria de la aviación: La seguridad del vuelo en la era digital no solo depende de las habilidades humanas y la tecnología en tierra, sino que también se ve cada vez más claramente afectada por las fluctuaciones en el espacio exterior.
En el futuro, la capacidad de adaptación a las tormentas solares podría convertirse en un nuevo estándar de seguridad, junto con los requisitos técnicos tradicionales de la industria de la aviación civil.