El 11 de abril, la gente en la isla de Guam se está preparando urgentemente para hacer frente al tifón Sinlaku cuando este sistema muestra signos de fortalecerse rápidamente. La agencia meteorológica ha emitido una advertencia de tifón, lo que muestra la posibilidad de que el tifón alcance una intensidad fuerte y cause un impacto directo en esta área a principios de semana.
Según la Agencia Meteorológica Nacional de Estados Unidos en Guam, los fuertes vientos de tormenta tropical pueden comenzar a aparecer a partir de la mañana del 12 de abril, pero las condiciones más peligrosas probablemente caigan el 13 de abril. Los expertos advierten que Guam podría sufrir de 48 a 60 horas de mal tiempo continuo, con fuertes ráfagas de viento y fuertes lluvias prolongadas.
Una de las mayores preocupaciones es la lluvia extrema. Las estimaciones de los datos satelitales muestran que algunas áreas pueden registrar entre 500 y 900 mm de lluvia en solo 24 horas. Si este escenario ocurre, el riesgo de inundaciones repentinas e inundaciones generalizadas es muy alto, especialmente en áreas bajas o con sistemas de drenaje débiles.
Actualmente, el ojo del tifón está activo en el estado de Chuuk (Micronesia) con vientos de unos 110 km/h. Es preocupante que este sistema tienda a moverse lentamente, lo que hace que las fuertes lluvias se concentren durante mucho tiempo en una zona, aumentando el riesgo de graves inundaciones.
Los últimos modelos de pronóstico de tormentas muestran que el tifón Sinlaku puede seguir fortaleciéndose al acercarse a las Islas Marianas, donde Guam se encuentra en la zona de impacto directo. Algunos escenarios incluso muestran que el tifón puede alcanzar una intensidad equivalente al nivel 4 al pasar por esta zona, con vientos de hasta unos 200 km/h.
Aunque todavía hay errores en la trayectoria, la tendencia de pronóstico en las últimas 24-36 horas muestra que la trayectoria del tifón se acerca cada vez más a Guam. Los expertos evalúan que la probabilidad de que ocurra un "evento meteorológico grave" para esta isla es actualmente de alrededor del 30-40%, una cifra suficiente para activar medidas preventivas de alto nivel.
Además de las fuertes lluvias, la tormenta también trae grandes olas y mareas altas peligrosas, especialmente en las zonas costeras occidentales. La situación marítima agitada puede causar erosión costera y amenazar las obras cercanas a la costa.
En la comunidad, la gente ha comenzado a almacenar agua potable, alimentos y reforzar sus casas. Algunos hogares dijeron que han cerrado sus puertas para evitar tormentas, han preparado baterías de repuesto y han revisado las fuentes de agua doméstica en caso de cortes de energía prolongados.
Las autoridades locales advirtieron que si el tifón tocó tierra directamente, las precipitaciones podrían alcanzar niveles equivalentes o incluso superar a los grandes tifónes anteriores como Mawar, que causaron graves inundaciones en la isla.