El 19 de abril (hora local), CBS News citó la evaluación de muchos expertos diciendo que Irán tiene actualmente suficiente uranio para fabricar alrededor de 10 bombas atómicas. Sin embargo, los inspectores internacionales no pudieron verificar la cantidad de uranio desde junio de 2025, cuando Estados Unidos e Israel atacaron 3 instalaciones nucleares iraníes.
Durante las últimas semanas, el presidente estadounidense Donald Trump ha afirmado repetidamente que Estados Unidos buscará tomar el material nuclear restante de Irán, ya sea a través de negociaciones o por medios militares.
Para ilustrar esta posibilidad, los expertos recuerdan el Proyecto Sapphire, una operación secreta llevada a cabo por Estados Unidos en 1994 para sacar el uranio de grado de fabricación de bombas de Kazajstán después de la disolución de la Unión Soviética.
En ese momento, Andrew Weber, un diplomático estadounidense que trabajaba en Kazajstán, descubrió que una antigua fábrica soviética almacenaba alrededor de 600 kg de uranio enriquecido al 90%, suficiente para fabricar docenas de armas nucleares.
Después de meses de construir relaciones con la parte kazaja, Estados Unidos llegó a un acuerdo secreto para transportar todo este uranio de vuelta al país para evitar que países como Irán o Corea del Norte accedan.
La operación duró unas 6 semanas con la participación de más de 30 expertos del Departamento de Defensa y el Departamento de Energía de EE. UU. Todos los materiales se empaquetaron en contenedores especiales, se transportaron en camiones y luego se subieron a aviones militares para ser trasladados al estado de Tennessee.
Sin embargo, según expertos entrevistados por CBS News, repetir una campaña similar en Irán ahora será mucho más difícil.
Matthew Bunn, ex asesor nuclear de la Casa Blanca, dijo que los ataques aéreos en 2025, aunque causan daños significativos, no pueden eliminar por completo el programa nuclear de Irán. Según él, Irán todavía tiene alrededor de 970 libras de uranio enriquecido al 60%, casi alcanzando el nivel para armas nucleares.
A partir de ahí, muchos expertos opinan que la solución militar difícilmente puede traer resultados a largo plazo sin la cooperación de Irán.
Scott Roecker, ex funcionario de la Agencia Nacional de Seguridad Nuclear de Estados Unidos, dijo que todas las operaciones anteriores para sacar material nuclear de un país requerían el consentimiento y la coordinación del gobierno de ese país. Nunca ha habido una operación similar exitosa sin la cooperación del país anfitrión.
Mientras tanto, el ex subcomandante del Comando Central de Estados Unidos, Robert Harward, dijo que Estados Unidos es totalmente capaz de llevar a cabo la operación en Irán, pero esta será una tarea de alto riesgo, que podría durar muchas semanas y requerir la participación de todas las ramas militares. Dijo que la mayor amenaza para las fuerzas estadounidenses sobre el terreno serán los contraataques con drones y misiles de Irán.
En general, los expertos creen que si quieren controlar el programa nuclear de Irán a largo plazo, Teherán debe aceptar renunciar al uranio altamente enriquecido y permitir una vigilancia internacional profunda.
Sin embargo, la posibilidad de alcanzar tal acuerdo se considera actualmente muy difícil.