Moscú declara que todavía está dispuesto a restaurar la iniciativa si ayuda a reducir las tensiones en Oriente Medio.
Rusia confirmó que Estados Unidos ha rechazado la propuesta de que Rusia reciba y almacene uranio enriquecido de Irán, una opción que se consideraba que podría desatar el cuello de botella en las negociaciones nucleares. Sin embargo, el Kremlin afirmó que esta iniciativa aún está sobre la mesa si las partes quieren volver al camino diplomático.
El 15 de abril, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo que la propuesta de Rusia se hizo hace bastante tiempo y que la parte iraní había aceptado entonces. Según él, esta es una muy buena solución, pero "desgraciadamente la parte estadounidense se negó".
Esta declaración aparece en un contexto en el que el expediente nuclear iraní sigue siendo un gran cuello de botella en las relaciones entre Washington y Teherán. El presidente estadounidense Donald Trump ha pedido repetidamente a Irán que desmantele por completo la infraestructura nuclear y entregue toda la cantidad de uranio enriquecido, algo que Teherán rechaza rotundamente.
Irán afirma que su programa nuclear solo sirve para fines pacíficos y que el enriquecimiento de uranio es un "derecho soberano inalienable".

Anteriormente, Teherán había dejado abierta la posibilidad de transferir una parte del uranio a un tercer país como Rusia, especialmente en las rondas de negociaciones antes de que estallara el conflicto militar entre Estados Unidos, Israel e Irán a finales de febrero.
Según Peskov, el presidente ruso Vladimir Putin todavía está "dispuesto a volver a esta iniciativa" si ayuda a reducir las tensiones en Oriente Medio. También enfatizó que Rusia está dispuesta a cooperar plenamente con la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA) para garantizar una vigilancia transparente.
En particular, la parte rusa cree que Irán es uno de los países más inspeccionados por la agencia nuclear de las Naciones Unidas, y hasta ahora no hay evidencia que demuestre que Teherán persigue armas nucleares.
Los acontecimientos anteriores se producen cuando los canales de contacto indirecto entre Estados Unidos e Irán aún se mantienen después de que la ronda de negociaciones más reciente en Islamabad no lograra avances. Teherán acusa a Washington de "violación de la confianza" y busca imponer condiciones.
Según fuentes, Estados Unidos propuso una vez una suspensión del enriquecimiento de uranio durante 20 años y exigió a Irán que retirara todas las reservas del país. Sin embargo, Trump dijo más tarde que 20 años todavía "no son suficientes". Por el contrario, la parte iraní propuso un plazo de 5 años y rechazó la solicitud de confiscar unos 440 kg de uranio enriquecido.
El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergey Lavrov, también afirmó que Irán tiene un "derecho inalienable" en el desarrollo de energía nuclear con fines pacíficos.