El periódico Izvestia informó que, después de un viaje marítimo de más de 7 meses, el buque cisterna Kama de la Flota del Norte rusa atracó en el puerto de Murmansk. La tarea logística a gran escala se completó en el contexto de que Rusia mantiene una densa actividad militar en las zonas marítimas estratégicas.
Según un anuncio del 14 de abril de la Flota del Norte, el buque cisterna Kama ha estado operando continuamente durante más de 7 meses, equivalentes a unos 220 días en el mar. Durante este tiempo, el Kama jugó un papel clave en el suministro de combustible y el apoyo a los buques de guerra rusos desplegados en alta mar.
La ceremonia de bienvenida del barco se llevó a cabo en un ambiente solemne con la participación de oficiales de logística, familias de tripulantes y una banda militar. El informe de cumplimiento de las tareas del capitán se presentó al Subcomandante de la Flota a cargo de la logística.
Según el capitán Andrey Netsvetaev, durante todo el viaje, el barco se movió más de 30. 800 millas náuticas, realizó más de 40 reabastecimientos de combustible y suministró más de 10. 000 toneladas de combustible y materiales técnicos a las unidades navales. "Todos los objetivos y tareas se han completado", enfatizó.
El papel de los buques cisterna como el Kama se considera la columna vertebral de la capacidad de despliegue a largo plazo de la armada rusa, especialmente en áreas alejadas de las bases logísticas. La capacidad de mantener operaciones continuas en el mar depende en gran medida de tales viajes de reabastecimiento.
Después de atracar, el ingeniero jefe Vladimir Trifanov fue galardonado con la Orden "Por el Trabajo Valiente", mientras que muchos miembros de la tripulación recibieron certificados de mérito del Comando de la Flota del Norte.
Este evento se produce en un contexto en el que Rusia está aumentando las actividades de entrenamiento y la presencia militar en la región ártica y las aguas circundantes.
Anteriormente, la fuerza aérea naval de la Flota del Norte llevó a cabo ejercicios antisubmarinos en el Mar de Barents, con la participación de helicópteros Ka-27M.
En estos ejercicios, los pilotos realizan completamente el proceso de detección y destrucción de submarinos simulados, utilizando radares y sistemas de sonar estándar. Esto es parte de una serie de actividades destinadas a mejorar la capacidad de combate submarino.
También en marzo, el submarino nuclear Kazan probó con éxito el misil de crucero Onyx desde una posición submarina, alcanzando objetivos en el mar a una distancia de hasta 300 km. Este resultado se considera una prueba de la capacidad de ataque de largo alcance de la armada rusa.
El hecho de que el barco Kama completara un viaje marítimo de más de medio año no solo tiene un significado logístico, sino que también refleja la capacidad de Rusia para mantener una presencia continua en las zonas marítimas estratégicas. En el contexto de una competencia geopolítica cada vez más feroz, tales actividades siguen desempeñando un papel importante en la estrategia naval rusa.