El 22 de febrero, Colombia confirmó que el grupo energético estatal Ecopetrol SA actualmente no tiene las condiciones legales para iniciar envíos de suministro de gas natural desde el vecino Venezuela.
El Ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, dijo que esta transacción estratégica requiere una licencia especial de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos, que esta empresa aún no puede poseer.
Además de la barrera de la licencia, otro obstáculo gigante es la grave degradación del gasoducto que conecta los dos países. Este sistema de infraestructura requiere una revisión integral antes de poder ponerlo en funcionamiento comercial.
En una conferencia de prensa, el Ministro Palma admitió que el tiempo se está acabando para la seguridad energética nacional, y que solicitar nuevas licencias del gobierno de Estados Unidos será un proceso extremadamente complejo y largo.
Este estancamiento asestó un duro golpe a los esfuerzos del gobierno del presidente Gustavo Petro en un contexto en el que las reservas nacionales de gas de Colombia están disminuyendo a una velocidad alarmante.
Para mantener la maquinaria de producción para los complejos industriales y satisfacer las necesidades vitales de la población, este país sudamericano se ve actualmente obligado a comprar grandes cantidades de gas natural licuado (GNL) caro en el mercado internacional. En particular, este punto muerto se produce solo unas semanas después de la primera reunión cara-a-cara entre Petro y el presidente estadounidense Donald Trump en la Casa Blanca a principios de febrero.
A pesar de los esfuerzos diplomáticos de lanzadera y las visitas de alto nivel a Caracas, las perspectivas de una rápida recuperación del flujo de energía regional siguen siendo muy sombrías debido a los problemas administrativos. Las autoridades colombianas admiten que el nuevo proceso de solicitud de licencias es demasiado engorroso y no puede satisfacer las necesidades urgentes del sistema eléctrico.
El sector energético de este país se está esforzando por prepararse para un escenario en el que los costos operativos sigan aumentando, al menos hasta que se encuentre una fuente de suministro importada de reemplazo estable o se restablezca con éxito la capacidad de explotación en los yacimientos petrolíferos nacionales.