El 12 de febrero, durante una visita a la empresa conjunta de petróleo y gas Petro Independencia junto con el Secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, Delcy Rodríguez anunció una nueva visión estratégica para la industria energética nacional. Destacó la determinación de transformar la posición de Venezuela de un país que solo posee las mayores reservas de petróleo del planeta a una entidad productora de petróleo crudo líder a nivel mundial.
La Sra. Rodríguez dijo que profundizar las relaciones de cooperación en el campo del petróleo y el gas traerá beneficios económicos prácticos y sostenibles para los pueblos de ambos países.
En el nuevo contexto, Caracas afirma una política de apertura total y está dispuesta a crear las condiciones más favorables para dar la bienvenida a los inversores de Estados Unidos, así como de otros países del mundo, para que vuelvan a explotar el enorme potencial energético aquí.
Petro Independencia, el centro de la visita, es una empresa conjunta estratégica entre la Corporación Nacional de Petróleo de Venezuela (PDVSA) y la corporación estadounidense Chevron. Actualmente, esta instalación opera en la franja petrolífera de Orinoco con la capacidad de extraer y procesar alrededor de 40.000 barriles de petróleo superpesado por día. Este proyecto no es solo una instalación económica, sino que también se considera un símbolo poderoso de los esfuerzos para restaurar la industria energética de Venezuela después de un largo período de fluctuaciones y dificultades.
En la reunión de trabajo, representantes del grupo Chevron hicieron pronósticos optimistas al decir que la producción en este yacimiento tiene el potencial de superar los 300.000 barriles diarios en el futuro. Este objetivo se considera totalmente factible gracias al plan de recuperación energética impulsado por el gobierno estadounidense, que se centra en las tecnologías de extracción y procesamiento de petróleo superpesado más avanzadas.
Además, Chevron también informó de avances muy positivos en otros proyectos importantes, como la empresa conjunta Petropiar en coordinación con PDVSA. Estos avances muestran un cambio decisivo en la estrategia diplomática y económica de Caracas. La estrecha colaboración con las principales corporaciones energéticas estadounidenses no solo ayuda a Venezuela a modernizar la infraestructura minera obsoleta, sino que también abre la puerta a una profunda reintegración en el competitivo mercado internacional del petróleo.
La presencia directa del Secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, durante la visita es la prueba más clara de que Washington está dando alta prioridad a la estabilización del suministro de energía en la región de América Latina.
Si estos planes de cooperación se implementan con éxito según la hoja de ruta, el mapa energético mundial seguramente será testigo del fuerte auge de Venezuela, restableciendo un nuevo orden en la industria petrolera mundial en los próximos años.