La declaración del CGRI describió esto como una "operación de inteligencia y combate compleja" llevada a cabo en la madrugada, y calificó el vehículo como "uno de los submarinos inteligentes, no tripulados y más modernos" del ejército estadounidense.
Los canales de medios estatales iraníes como Fars y Mehr publicaron posteriormente imágenes y videos que registraban la escena del submarino gris metálico siendo rescatado por las fuerzas iraníes de la superficie del agua en un estado relativamente intacto.
El vehículo incautado se identificó como el modelo de submarino autónomo de gran tamaño Dive-LD fabricado por la empresa de tecnología de defensa estadounidense Anduril Industries. Este submarino cilíndrico mide unos 5,8 m de largo, 1,2 m de diámetro y tiene un peso bruto de casi 3 toneladas.
Con una carcasa exterior fabricada con tecnología de impresión 3D y un sistema de transmisión eléctrica directa, el Dive-LD puede moverse a velocidades de 2 a 7 nudos/hora, sumergirse a una profundidad de hasta 6.000 m y operar continuamente bajo el agua durante unos 10 días.
El primer Dive-LD fue entregado por Anduril a la Marina de los EE. UU. en abril de 2025, con un precio estimado de alrededor de 2,5 millones de dólares cada uno. Gracias a su diseño modular flexible, el barco puede llevar a cabo diversas misiones militares como el mapeo del fondo marino, la preparación de datos ambientales de combate, el reconocimiento de inteligencia, la inspección de la infraestructura submarina y el apoyo a la desactivación de minas marinas.
Ante las declaraciones e imágenes de Irán, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) afirmó que este es solo un modelo antiguo de la línea Dive-LD y "no recopila datos sensibles ni lleva ningún dispositivo de posicionamiento acústico o radar secreto". La agencia también declaró que las actividades de Estados Unidos en aguas regionales siguen desarrollándose con normalidad.
Por parte del fabricante, un portavoz de Anduril Industries confirmó la pérdida de un vehículo Dive-LD que operaba en el área gestionada por CENTCOM.
Aunque Estados Unidos afirma que el dispositivo no contiene tecnología sensible, los analistas creen que la incautación intacta de un Dive-LD todavía aporta un gran valor a Irán, creando oportunidades para que los ingenieros de este país investiguen la estructura de materiales, el software autónomo y las características de funcionamiento submarino del dispositivo.