Un fuerte terremoto de magnitud 6,9 sacudió la costa noreste de Japón el 25 de junio, pero no se emitió ninguna alerta de tsunami.
Hasta ahora tampoco se han registrado víctimas inmediatas y no se han detectado anomalías en las instalaciones nucleares, según las autoridades.
El jefe de gabinete Minoru Kihara dijo a la prensa que el gobierno japonés había establecido un grupo de emergencia para recopilar información sobre el terremoto en la región de Tohoku y estar preparado para las operaciones de socorro en casos de desastre.
La Agencia Meteorológica de Japón dijo que el epicentro del terremoto se encontraba a una profundidad de unos 50 km, frente a la prefectura de Iwate, y no se pronosticaron daños por tsunamis, excepto por ligeros cambios en el nivel del mar.
En la escala de magnitud sísmica de 0 a 7 de Japón, la zona más afectada es la prefectura de Aomori en el nivel 6+, un nivel que se define como que hace que las personas no puedan mantenerse en pie o moverse sin gatear.
La Compañía Eléctrica de Tohoku dijo que no detectó ninguna anomalía en las centrales nucleares de Onagawa e Higashidori que están cerradas. La Administración Nuclear dijo que las instalaciones nucleares cercanas de la Compañía Eléctrica de Tokio y otras compañías tampoco registraron anomalías.
La Compañía de Ferrocarriles del Este de Japón dijo que había suspendido algunos trenes, incluidos los servicios de trenes de alta velocidad Tohoku Shinkansen, después del terremoto. Las rutas de alta velocidad en Aomori han sido cerradas para inspección.
Los terremotos son un fenómeno común en Japón, una de las regiones con mayor actividad sísmica del mundo. Japón representa aproximadamente una quinta parte (1/5) de los terremotos de magnitud 6 o superior en todo el mundo.
En marzo de 2011, la costa noreste del país sufrió un terremoto de magnitud 9, el terremoto más fuerte jamás registrado en Japón, junto con un tsunami gigante. Esos eventos provocaron la peor crisis nuclear del mundo desde el desastre de Chernóbil hace un cuarto de siglo.