El 1 de julio (hora de Berlín), según TASS, el canciller alemán Friedrich Merz dijo que espera que la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) sea más claramente europea, en un contexto en el que los países de la región están fortaleciendo su papel en la seguridad y la defensa comunes.
Hablando después de una reunión del gabinete celebrada en el Ministerio de Defensa alemán, el Sr. Merz enfatizó que Europa necesita ser más proactiva en asumir la responsabilidad dentro de esta alianza militar.
Queremos que la OTAN sea más europea. Como europeos, estamos asumiendo más responsabilidades en la OTAN y reduciendo la dependencia unilateral de las relaciones transatlánticas", dijo el líder alemán.
Según el Sr. Merz, Berlín se ha fijado el objetivo de aumentar el gasto en defensa al 3,5% del PIB nacional para 2029, convirtiéndose así en uno de los países que más invierte en capacidad militar en Europa.
Esta medida se produce en un contexto en el que muchos países de la OTAN están ajustando sus políticas de seguridad ante los acontecimientos geopolíticos prolongados en Europa del Este y Oriente Medio.
La canciller alemana dijo que el aumento del gasto militar no debe detenerse solo en las iniciativas individuales de cada país, sino que debe coordinarse a escala europea.
Los países europeos reunirán estos recursos. No espero medidas unilaterales a nivel nacional en la OTAN", enfatizó.
Esta reunión del gabinete marca la segunda vez que el Gobierno alemán organiza una reunión en el Ministerio de Defensa, lo que demuestra que la seguridad y el fortalecimiento de la capacidad de defensa se están convirtiendo en la principal prioridad de Berlín.
La agenda se centra en fortalecer el poder militar de Alemania, así como su papel en la estructura de seguridad europea.
El Secretario General de la OTAN, Mark Rutte, también asistió a la reunión como invitado, reflejando la importancia de las discusiones relacionadas con el futuro de la alianza.
Los analistas señalan que la declaración del Sr. Merz muestra que Alemania está promoviendo un modelo de la OTAN en el que los países europeos tienen una mayor voz y responsabilidad, al tiempo que reducen gradualmente la dependencia del papel de liderazgo tradicional de Estados Unidos.
Sin embargo, Berlín sigue afirmando su compromiso con la alianza transatlántica, considerándola una base importante para la seguridad europea a largo plazo.