La semana pasada, el Gobierno finlandés anunció que busca enmendar la Ley de Energía Nuclear, el Código Penal para eliminar la prohibición total de importar equipos nucleares, así como el transporte, suministro y posesión de estos equipos en Finlandia.
El Ministerio de Defensa dijo que esta medida tiene como objetivo ajustar la legislación finlandesa para que se ajuste a la doctrina de disuasión y defensa de la OTAN.
Muchos medios finlandeses y extranjeros han interpretado esta decisión como una flexibilización de las restricciones a las armas nucleares.
Según la propuesta de enmienda, las actividades relacionadas con equipos nucleares pueden permitirse en casos como: Defensa territorial de Finlandia, defensa colectiva de la OTAN u otras actividades de cooperación en defensa.
Este plan rápidamente causó controversia en muchos aspectos, en primer lugar la cuestión del proceso y la legitimidad política.
El gobierno anunció el plan sin consultar previamente a los partidos de la oposición, lo que provocó críticas de muchas fuerzas políticas. El Partido Socialdemócrata, el Partido Verde y la Coalición de Izquierda, las principales fuerzas de la oposición en Finlandia, expresaron su oposición.
Los críticos argumentan que el gobierno ha roto la antigua costumbre finlandesa de consultar ampliamente antes de tomar grandes decisiones de seguridad. Señalan que los líderes de los partidos de la oposición solo son informados de este asunto 1 día antes.
Otro punto controvertido es si este movimiento acercará o alejará a Finlandia de los países del norte de Europa. El presidente finlandés, Alexander Stubb, dijo que este cambio ayudará a que la política nuclear de Finlandia se ajuste a otros países del norte de Europa.
La Sra. Tytti Erasto, investigadora principal del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), dijo que Finlandia es el único país nórdico que tiene una prohibición legal completa de las armas nucleares. Otros países nórdicos, especialmente Noruega y Dinamarca, han mantenido una postura política firme contra las armas nucleares desde la Guerra Fría, mientras que Islandia declaró como zona no nuclear desde 2016.
La tercera pregunta, la más sensible, es si la decisión de levantar la prohibición legal de larga data sobre las armas nucleares realmente fortalecerá la seguridad de Finlandia como afirma el gobierno o aumentará los riesgos y las tensiones. Las organizaciones de paz creen que esta decisión podría aumentar la ansiedad en la sociedad en lugar de fortalecer la seguridad.
La Sra. Laura Lodenius, directora ejecutiva de la Unión Finlandesa para la Paz, dijo que este cambio no hace que Finlandia sea más segura. Advirtió que un país que una vez apoyó el desarme nuclear ahora podría enviar una señal política opuesta al fortalecer el papel de la disuasión nuclear.
También expresó su preocupación de que si se levanta la prohibición, las decisiones relacionadas con el movimiento de armas nucleares puedan tratarse en secreto absoluto, lo que hará que el pueblo finlandés no pueda saber con certeza si las armas nucleares están presentes en su territorio o no.
Según el Ministerio de Defensa, el borrador de enmienda ya se ha presentado para la opinión pública, con una fecha límite de comentarios del 2 de abril.El Gobierno quiere aprobar estos cambios lo antes posible.El Ministerio también enfatizó que Finlandia no busca desplegar armas nucleares en su territorio y que la OTAN actualmente tampoco tiene tales planes.