La gente de muchos países asiáticos, especialmente China y otras comunidades de Año Nuevo Lunar, cree que el rojo tiene un significado de buena suerte desde hace mucho tiempo.
Según la famosa leyenda china asociada con la criatura mítica Nian, una bestia que apareció en la víspera de Año Nuevo para causar desastres a las aldeas, la gente descubrió que Nian temía el rojo, las fuertes explosiones y la luz brillante.
A partir de ahí, cuelgan papel rojo, encienden petardos y visten camisas rojas para ahuyentar las cosas malas, creando la base para las costumbres rojas brillantes durante el Tet posterior.
En la cultura china, el rojo representa la vitalidad, la suerte, la felicidad y el éxito. Esta gama de colores está asociada con el elemento "fuego" en los cinco elementos, un símbolo de energía, calidez y transformación, en consonancia con el espíritu de un nuevo comienzo del año nuevo.
En Vietnam, durante el Año Nuevo Lunar, el rojo también ocupa un lugar central en la decoración y los rituales. Los sobres rojos de dinero de la suerte entregados a niños y familiares son una forma en que los adultos envían buenos deseos, esperando un año lleno de suerte, ingresos estables y paz. Esta costumbre refleja la creencia de que el rojo no solo trae riqueza sino que también disuelve las cosas desfavorables.
Los petardos y los fuegos artificiales, con el rojo como color principal, también juegan un papel simbólico importante en el Tet. En muchos lugares, el sonido de los petardos y la luz roja no solo difunden el ambiente festivo, sino que también mantienen la tradición de ahuyentar a los espíritus malignos, trayendo seguridad y prosperidad a la familia y la comunidad.
Además de su significado espiritual, el rojo también tiene un fuerte atractivo psicológico. Los estudios culturales demuestran que el rojo estimula la sensación de entusiasmo y optimismo, algo que muchas personas desean explorar al entrar en un nuevo ciclo. Esta es también la razón por la que el rojo predomina en la vestimenta, la decoración y los objetos tradicionales durante el Tet.
Si bien el rojo domina las actividades en China y Vietnam, las culturas vecinas como Corea del Sur también utilizan el rojo, aunque no es demasiado dominante. Por ejemplo, en el festival Seollal de Corea del Sur, el traje tradicional hanbok suele incluir rojo y azul para indicar equilibrio y vitalidad, combinado con rituales en memoria de los antepasados.
La popularidad del rojo durante el Tet no es solo una hermosa decoración, sino un símbolo de esperanza y fe común en muchas culturas asiáticas.
Desde cálidos sobres rojos de la suerte hasta guirnaldas de luces rojas brillantes en las calles, este color conecta el pasado con el presente, transmitiendo de generación en generación los deseos de un nuevo año de paz, prosperidad y buena suerte.