La Organización Meteorológica Mundial (OMM) el 3 de septiembre (hora local) predijo que el fenómeno de El Niño continuará intensificándose en los próximos meses y durará hasta febrero de 2027.
El Niño es un fenómeno climático natural, que ocurre cuando la temperatura de la superficie del mar en el centro y el este del Pacífico ecuatorial aumenta anormalmente, acompañado de cambios en la circulación atmosférica. Este fenómeno puede cambiar la temperatura y la precipitación en muchas regiones del mundo.
La OMM dijo que El Niño se ha formado claramente y seguirá fortaleciéndose. Las fluctuaciones en las precipitaciones y las temperaturas podrían provocar un mayor riesgo de inundaciones, sequías y calor extremo.
La situación del agua de mar en la zona central y oriental del ecuador del Pacífico se está calentando rápidamente. De mayo a julio, la temperatura de la superficie del agua de mar en esta zona ha sido 1,5°C más alta de lo normal. De finales de julio a mediados de agosto, oscilará entre 2,2 y 2,6°C en comparación con el promedio.
En particular, también se han registrado niveles de temperatura anormalmente altos en las capas de agua bajo la superficie del océano. En algunas áreas, la temperatura del agua de mar subterránea en julio y principios de agosto fue superior a la media en más de 8°C.
La combinación de condiciones de temperatura en la superficie y debajo de la superficie del océano es una clara prueba de que el fenómeno de El Niño continuará y es probable que se fortalezca en los próximos meses. Con la aparición de un El Niño de intensidad muy fuerte, en el período de septiembre a noviembre de este año, es muy probable que la temperatura se mantenga por encima de la media en la mayoría de las áreas terrestres.
El Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, advirtió que el mundo está entrando en una etapa con más riesgos por fenómenos meteorológicos extremos, y pidió que se aceleren las acciones para responder al cambio climático.
La Secretaria General de la OMM, Celeste Saulo, dijo que El Niño podría causar grandes daños a la comunidad y a la economía mundial. La OMM está coordinando con las agencias nacionales de meteorología e hidrología para fortalecer la previsión, la alerta temprana y preparar medidas de respuesta antes de que este fenómeno alcance su punto máximo.