Según AFP, Perú, el país de pesca de anchoas más grande del mundo, se enfrenta a un grave impacto cuando el fenómeno de El Niño hace que el mar se caliente, provocando una fuerte caída de la producción y cientos de miles de trabajadores de la industria pesquera corren el riesgo de perder sus empleos.
El anchoa es una materia prima importante para la producción de harina de pescado, utilizada principalmente para piensos y fertilizantes orgánicos. Según cifras gubernamentales, en mayo del año pasado, Perú pescó alrededor de 1,3 millones de toneladas de anchoa. Sin embargo, en mayo de este año, la producción fue de solo 32.800 toneladas.
Se cree que el fenómeno de El Niño es la principal causa del aumento de la temperatura del agua de mar, lo que obliga a los anchoas, que viven en aguas frías, a trasladarse a aguas más profundas. El Instituto Peruano de Estudios Marinos (IMARPE) también registró temperaturas en algunas zonas marítimas de este país hasta 6 grados C más altas de lo habitual.
La presidenta de la Asociación Nacional de Pesca de Perú, Jessica Luna, cree que esta situación está afectando gravemente a la industria pesquera. Según un estudio realizado por la Asociación Nacional de Pesca de Perú, se espera que la industria pesquera y los sectores relacionados solo contribuyan con el 1,1% al PIB de Perú este año, frente al 2,1% de 2025.
En el puerto de Callao, cerca de la capital, Lima, docenas de barcos de pesca de anchoas tienen que permanecer en tierra. Una situación similar ocurre en Chimbote, la principal ciudad pesquera de Perú, a unos 400 km al norte de Lima. Los barcos de pesca industrial no han zarpado desde mayo, muchos meses antes de que el gobierno peruano terminara oficialmente la temporada de pesca de anchoas el 19 de agosto.
Perú tiene actualmente alrededor de 8.000 pescadores trabajando en la pesca industrial, mientras que la industria pesquera del país suele crear alrededor de 250.000 puestos de trabajo al año. Sin embargo, el empleo en la industria se está volviendo preocupante ya que la Asociación Nacional de Pesca de Perú pronostica que alrededor de 122.000 puestos de trabajo podrían perderse el próximo año.
La segunda temporada de pesca suele comenzar en noviembre, pero la posibilidad de que las operaciones pesqueras vuelvan a la normalidad este año sigue siendo incierta. Según Luna, las previsiones actuales muestran que El Niño probablemente seguirá teniendo un fuerte impacto en las operaciones pesqueras en este momento.