Según su nombre, el objetivo de la alianza es combatir las drogas por todos los medios, en primer lugar en América, pero no solo limitada a esta región.
En realidad, el establecimiento de la alianza es un paso concreto en la nueva estrategia de seguridad nacional del Sr. Trump, con el objetivo central de restaurar a Centro y Sudamérica como un "patio trasero" y una zona de influencia propia de Estados Unidos.
Además del objetivo de proteger a América de todas las actividades de tráfico y transporte de drogas, Trump también quiere detener el flujo de personas que entran ilegalmente en Estados Unidos y hacer retroceder la influencia de socios externos fuera de la región que Estados Unidos considera su patio trasero.
El nacimiento de esta alianza es un nuevo paso en la reorganización de Estados Unidos de su "patio trasero". Por lo tanto, se puede ver que Trump utiliza el "Escudo para América" en primer lugar como herramienta para proteger y promover los intereses de Estados Unidos en la región.
Reunir a los países de la región en una alianza ayuda a Estados Unidos a liderar y dar forma fácilmente a la situación. Esta alianza también crea condiciones para que Estados Unidos repele la influencia de socios externos, al tiempo que abre una base legal para el uso de medidas militares o intervención política bajo el pretexto de la lucha contra las drogas y la prevención de la inmigración ilegal.
Además, la alianza también refleja la reunión ideológica entre los países de la región que tienen puntos de vista cercanos al Sr. Trump.
Aunque la coalición solo cuenta con la participación de algunos países de la región, este sigue siendo un logro de política exterior útil para los objetivos internos de Trump. Puede explotar el tema de la lucha contra las drogas y la prevención de la inmigración ilegal para fortalecer el apoyo al Partido Republicano en las próximas elecciones a mitad de mandato al Congreso en Estados Unidos.