El 11 de septiembre, un funcionario del gobierno local de Yemen y testigos confirmaron que las fuerzas hutíes habían desembarcado en la isla Mayyun, también conocida como isla Perim, después de que el ejército gubernamental se retirara, tomando así oficialmente el control total del área del estrecho de Bab al Mandab.
Testigos presenciales dijeron que pistoleros hutíes armados se habían desplegado densamente a lo largo del estrecho y se movían en vehículos militares.
El estrecho de Bab al Mandab conecta Asia con Europa a través del Mar Rojo y el Canal de Suez, desempeñando un papel vital para los flujos de energía internacionales, especialmente las exportaciones de petróleo de Arabia Saudita.
La toma de posesión de este bastión estratégico por parte de los hutíes se produce en un contexto de fuertes fluctuaciones en los precios mundiales del crudo, tanto el Brent como el WTI han superado la marca de los 100 dólares por barril.
El ataque relámpago de los hutíes comenzó la semana pasada contra las fuerzas respaldadas por Arabia Saudita. Aunque la coalición liderada por Riad ha llevado a cabo docenas de ataques aéreos de represalia, los más recientes dos bombardeos en el aeropuerto de Mocha, todavía no pudieron detener el avance de este grupo armado.
Las estadísticas de AFP muestran que los intensos combates de la semana pasada han dejado más de 500 muertos, principalmente hombres armados de ambos bandos. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) dijo que casi 20.000 personas han tenido que abandonar sus hogares para refugiarse en medio del caos.