En la mañana del 8 de febrero, dos barcos de la Armada mexicana abandonaron oficialmente el puerto de Veracruz para dirigirse a las aguas del Caribe. Esta misión transporta más de 800 toneladas de ayuda humanitaria de emergencia para ayudar al pueblo cubano a superar el grave período de escasez de bienes actual.
Según un anuncio detallado sobre el lote del gobierno mexicano, la flota de transporte se divide en dos puntas de suministro. El primer barco es responsable de transportar más de 500 toneladas de necesidades básicas. Este lote incluye alimentos esenciales para las comidas diarias como frijoles, arroz y productos de higiene personal.
El segundo barco tiene una misión más especial cuando está lleno de casi 300 toneladas de leche en polvo. Esto se considera un producto estratégico y extremadamente urgente en este momento, cuando la escasez de leche está afectando directamente a niños y ancianos en la isla nación.
Según la hoja de ruta prevista, el viaje marítimo durará unos cuatro días antes de que los barcos atraquen en puertos de Cuba para llevar a cabo el desmontaje y la distribución de mercancías a la gente.
Esta medida de apoyo oportuna del gobierno mexicano se produce en un momento en que la economía cubana está sufriendo graves impactos de las nuevas medidas de presión de Estados Unidos. El endurecimiento de las sanciones ha afectado directamente la capacidad de La Habana para importar alimentos, medicinas y combustible, empujando la vida de la gente a una situación de dificultad acumulada.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de México emitió un fuerte mensaje diplomático, afirmando la inquebrantable solidaridad entre los dos países vecinos. La declaración enfatizó: "Cuba y México son naciones hermanas, herederos de una larga historia de solidaridad que honramos hoy".
No solo se detuvo en este envío, el gobierno mexicano también confirmó su compromiso de apoyo a largo plazo para garantizar la seguridad alimentaria de los socios. En consecuencia, todavía hay más de 1.500 toneladas de leche en polvo y frijoles almacenados en los almacenes y esperando el calendario de transporte en los próximos lotes.
México, con una postura diplomática independiente y autónoma, continúa demostrando su papel como el puente más importante de Cuba en la región de América Latina. Los observadores señalan que esta acción no solo tiene un significado puramente humanitario, sino también un mensaje político, que muestra que México está dispuesto a apoyar a su vecino para que se mantenga firme ante las sanciones y el aislamiento económico del exterior.
Ante la difícil situación del suministro de combustible y energía, La Habana también ha dado recientemente una señal más suave al dejar abierta la posibilidad de reabrir las conversaciones con Estados Unidos para buscar soluciones para romper el estancamiento.