El 17 de febrero, mientras millones de personas celebraban alegremente el primer día del año nuevo, el clima parecía no favorecer mucho los planes de diversión.
La Administración de Servicios Atmosféricos, Geofísicos y Astronómicos de Filipinas (PAGASA) dijo que, en lugar del hermoso sol ideal para los viajes de primavera, el cielo en los primeros días del año se ve afectado por dos formas de mal tiempo.
El norte de la isla de Luzón se está viendo fuertemente afectado por el monzón del noreste, mientras que la capital Manila y las áreas restantes del país están sufriendo vientos monzónicos que traen humedad del Océano Pacífico.
En las provincias montañosas del norte como el valle de Cagayan o la región de Cordillera, la gente tiene que acurrucarse en el frío y la densa niebla. La fuerte actividad del monzón provoca lloviznas dispersas, lo que hace que las carreteras de montaña se vuelvan resbaladizas, causando grandes dificultades a las familias que planean conducir de regreso a casa o ir a desear un feliz Tet en las tierras altas.
Mientras tanto, en la bulliciosa capital de Manila, el clima evoluciona de una manera impredecible y "coqueta". Las corrientes de aire húmedo del mar empujan continuamente las nubes hacia tierra firme, provocando chubascos o tormentas eléctricas repentinas en pleno día.
Se pronostica que este tipo de clima interrumpirá las actividades culturales al aire libre típicas, como la danza del león y el dragón en el barrio chino de Binondo o los desfiles callejeros que atraen a muchos turistas.
Ante esta situación, la agencia meteorológica filipina emitió una alerta de seguridad de alto nivel. Se recomienda a la población que no sea subjetiva ante las tormentas eléctricas aparentemente inofensivas. Las fuertes lluvias locales en un corto período de tiempo pueden desencadenar el riesgo de inundaciones repentinas o deslizamientos de tierra, especialmente en zonas bajas y laderas de colinas.
En el mar, las actividades turísticas también se ven significativamente afectadas. Se pronostica que la zona marítima oriental de Filipinas tendrá fuertes ráfagas de viento, olas marinas que subirán de moderadas a violentas, lo que será peligroso para los barcos pequeños y las actividades recreativas costeras.
Sin embargo, en medio del sombrío panorama meteorológico, todavía hay un punto brillante para que la gente se sienta tranquila para celebrar el Tet Binh Ngo 2026: Actualmente no se ha registrado ninguna zona de baja presión cerca de la zona. Esto significa que no se formarán tormentas tropicales en los próximos días, lo que ayudará a la gente a reducir la preocupación por los desastres naturales para disfrutar de las vacaciones con sus familias.