El 6 de febrero, The Guardian publicó datos de una encuesta a gran escala realizada por la organización YouGov en 6 países de Europa Occidental, incluidos Dinamarca, Francia, Alemania, Italia, España e Inglaterra. El informe registró una clara tendencia a la baja en la simpatía de la gente de esta región hacia Estados Unidos.
Los analistas señalan que las recientes declaraciones y acciones de la administración del presidente Donald Trump relacionadas con el tema de la soberanía de Groenlandia son el factor que más influye en este cambio psicológico.
Según las estadísticas, la proporción de personas con puntos de vista negativos sobre Estados Unidos en los países encuestados es alta. Esta cifra oscila entre el 62% en Francia y el 84% en Dinamarca. En comparación con los datos registrados en noviembre del año pasado, estos índices aumentaron considerablemente, lo que refleja un rápido cambio en la percepción del público europeo.
Lo más notable es la disminución de la confianza en Dinamarca, el país que gestiona Groenlandia. En julio de 2023, hasta el 80% de los daneses participaron en una encuesta para ver a Estados Unidos como amigo o aliado. Sin embargo, en la actualidad, esta cifra ha caído por debajo del 26%.
El informe de YouGov también profundiza en el análisis de las opiniones de los europeos sobre políticas específicas. Un punto notable es que el público europeo todavía está de acuerdo con algunas evaluaciones de Estados Unidos.
La mayoría de los encuestados (del 59% al 74%) admitieron que Europa depende demasiado del patrocinio de defensa de Estados Unidos. Además, las preocupaciones sobre la relajación en el tema del control de inmigración también recibieron apoyo.
Sin embargo, la gente del viejo continente niega las acusaciones de que su gobierno esté restringiendo la libertad de expresión o aplicando políticas comerciales injustas contra Estados Unidos.
El caso de Groenlandia ha impulsado un cambio en el pensamiento estratégico en la región. El punto de vista más común ahora es que Europa debe priorizar la autonomía y proteger los valores fundamentales, en lugar de priorizar el mantenimiento de las relaciones transatlánticas.
Los ciudadanos de estos países dicen que no están dispuestos a cambiar las políticas económicas o sociales solo para satisfacer las demandas de Estados Unidos.
Sobre la orientación futura si las relaciones entre Estados Unidos y Europa continúan encontrando dificultades, la mayoría de las opiniones no apoyan la búsqueda de una alianza con otras potencias.
En cambio, entre el 46% y el 63% de los encuestados apoyan la solución de fortalecer la integración intrabloque. Desean que la Unión Europea (UE) reciba más poder y capacidad de toma de decisiones para poder ser más autónoma en asuntos internacionales.