El 5 de abril (hora local), el portal Iran War Cost Tracker publicó un informe detallado sobre la carga financiera de Estados Unidos en el conflicto de Oriente Medio. Estos cálculos se basan en datos de la audiencia del Pentágono ante el Congreso de Estados Unidos el 10 de marzo.
En consecuencia, solo en los primeros 6 días desde que estalló el conflicto, Estados Unidos gastó hasta 11.300 millones de dólares. Actualmente, se estima que cada día de combates posteriores genera alrededor de 1.000 millones de dólares adicionales para el presupuesto de defensa.
La operación militar conjunta entre Estados Unidos e Israel contra Irán comenzó el 28 de febrero, con ataques aéreos contra muchas ciudades importantes, incluida la capital Teherán. En respuesta a este movimiento, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) llevó a cabo ataques de represalia contra Israel y una serie de instalaciones militares estadounidenses en países regionales como Bahrein, Jordania, Irak, Qatar, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita. La situación de guerra generalizada ha elevado los costos operativos militares de Estados Unidos a niveles altos en poco tiempo.
El gasto medio de 1.000 millones de dólares al día refleja la escala de las operaciones de combate, desde logística, combustible hasta armas guiadas de alta tecnología. La cifra de más de 42.000 millones de dólares en más de un mes de combates está provocando debates en Washington sobre la sostenibilidad del presupuesto.
Los expertos económicos opinan que si el conflicto no tiene una solución diplomática pronto, esta carga financiera podría presionar otros programas de gasto de Estados Unidos en el próximo año fiscal.
Actualmente, el Pentágono no ha hecho comentarios oficiales sobre las cifras actualizadas del portal de información de seguimiento independiente. Sin embargo, los informes de campo muestran que la intensidad de los combates se mantiene alta a medida que ambas partes aumentan continuamente el fuego.
En el contexto de que la cadena de suministro de energía en el Estrecho de Ormuz se ve afectada, el costo real de la guerra para la economía puede ser incluso mayor que las cifras estadísticas puramente militares. Este gasto presupuestario está poniendo a la administración estadounidense en una situación en la que debe sopesar cuidadosamente los objetivos estratégicos y la capacidad de mantener las finanzas a largo plazo.