El 29 de marzo (hora de Estados Unidos), el presidente estadounidense Donald Trump dijo que Washington y Teherán habían mantenido contactos "directos e indirectos", y evaluó que los nuevos líderes de Irán eran "muy razonables".
La declaración se produjo cuando Pakistán anunció que se está preparando para celebrar conversaciones "significativas" en los próximos días para poner fin al conflicto que ha durado 1 mes. Trump expresó su confianza en que ambas partes puedan llegar a un acuerdo, aunque reconoció que esta posibilidad no es segura.
Trump también dijo que Estados Unidos había logrado el objetivo de cambiar el liderazgo en Teherán después de los ataques aéreos que mataron al líder supremo Ali Khamenei. Su sucesor, Mojtaba, fue calificado por él como más "razonable".
Mientras tanto, el ministro de Relaciones Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, dijo que las discusiones entre los ministros de Relaciones Exteriores regionales mencionaron la posibilidad de organizar un diálogo entre Estados Unidos e Irán en Islamabad, con el objetivo de una solución integral y a largo plazo. Sin embargo, no está claro si ambas partes han acordado participar o no.
Por parte de Irán, el presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, acusó a Estados Unidos de haber enviado un mensaje de negociación y preparado un plan de ataque terrestre. Enfatizó que Teherán no aceptará ninguna presión y está dispuesto a responder si se despliegan tropas estadounidenses.
Sobre el terreno, los combates continúan escalando. Israel dijo que ha llevado a cabo más de 140 ataques aéreos contra el centro y oeste de Irán, incluido Teherán, dirigidos a lanzadores y almacenes de misiles balísticos. Los medios iraníes informaron que los ataques se dirigieron al aeropuerto de Mehrabad y a una refinería de petróleo en Tabriz.
En el lado opuesto, Irán continúa atacando a Israel y objetivos en la zona. Una instalación química cerca de la ciudad de Beersheba fue alcanzada por misiles o escombros, lo que obligó a las autoridades a advertir a la gente sobre el peligro de materiales peligrosos.
La escalada de tensiones ha afectado fuertemente a la economía mundial. El bloqueo del Estrecho de Ormuz por parte de Irán ha provocado interrupciones en alrededor del 20% del suministro mundial de petróleo y gas, lo que ha provocado un fuerte aumento de los precios del petróleo y ha aumentado las preocupaciones sobre la inflación y la recesión.
Estados Unidos también ha aumentado su presencia militar en Oriente Medio con miles de marines y fuerzas especiales desplegados, creando más opciones para el presidente. Sin embargo, Trump no ha aprobado ningún plan de ataque terrestre.