El ejército estadounidense dijo el 24 de abril (hora de Estados Unidos) que había llevado a cabo un ataque contra un barco en el Pacífico oriental, matando a 2 personas.
El Comando del Sur de Estados Unidos anunció que el barco atacado fue operado supuestamente por "organizaciones terroristas designadas", aunque no especificó las identidades. Los muertos fueron descritos como "hombres involucrados en el tráfico de drogas", pero no hubo más detalles específicos.
Según el ejército estadounidense, los datos de inteligencia confirman que el barco se movía por rutas de contrabando de drogas conocidas y participaba en el transporte de sustancias prohibidas. Un breve video publicado por el Comando del Sur de Estados Unidos muestra el momento en que el barco fue golpeado en el mar.
Washington afirma que ningún soldado estadounidense resultó herido en esta operación. Este es uno de los muchos ataques similares llevados a cabo en la región en las últimas semanas.
La administración del presidente estadounidense Donald Trump ha intensificado las medidas militares contra los barcos sospechosos de transportar drogas. Según las estadísticas, tales ataques han dejado más de 170 muertos desde septiembre.
Expertos y organizaciones de derechos humanos en Estados Unidos e internacionales han cuestionado la legalidad de estas acciones. Las organizaciones internacionales de observación de derechos humanos y amnistía afirman que se trata de "asesinato ilegal".
Estos acontecimientos continúan aumentando la controversia sobre cómo Estados Unidos implementa la estrategia contra el narcotráfico en el mar.