El 3 de agosto, según la agencia de noticias TASS, Rusia advirtió que respondería si Irlanda tomaba medidas para bloquear o inspeccionar buques mercantes con el pretexto de implementar sanciones contra Rusia.
El embajador ruso en Irlanda, Yuri Filatov, dijo que la parte rusa había remitido este mensaje a Dublín después de que Irlanda promulgara nuevas regulaciones que permitían al ejército inspeccionar los barcos sospechosos de violar el régimen de sanciones antirrusas.
Según Filatov, la medida muestra que Irlanda se está preparando para participar en actividades que Moscú considera que podrían obstaculizar las actividades marítimas legítimas.
Lo que hemos visto es que Dublín está mostrando disposición para tales acciones y, en teoría, puede participar en acciones de "piratería" con sus aliados", dijo Filatov.
El diplomático ruso enfatizó que Moscú había advertido a Irlanda que cualquier intento de llevar a cabo las acciones mencionadas tendría "consecuencias extremadamente graves".
Según TASS, las nuevas regulaciones de Irlanda permiten al ejército de este país subir a bordo para inspeccionar los casos sospechosos de violar las sanciones impuestas a Rusia.
Desde que estalló el conflicto ruso-ucraniano, la Unión Europea (UE) y sus aliados occidentales han impuesto continuamente muchos paquetes de sanciones para restringir las actividades comerciales, financieras y de transporte de Rusia. En este contexto, algunos países europeos también han intensificado el control sobre los barcos sospechosos de violar las sanciones.
Por parte de Rusia, Moscú ha afirmado repetidamente que las sanciones occidentales son ilegales, al tiempo que acusa a estos países de aprovechar el mecanismo de aplicación de las sanciones para obstaculizar las actividades marítimas y comerciales de Rusia.
La última declaración del embajador Yuri Filatov sigue mostrando que las tensiones entre Rusia y Occidente en relación con la aplicación de las sanciones marítimas aún no muestran signos de disminuir.