El 25 de abril, el petrolero Honour 25 fue capturado por piratas mientras navegaba desde el Golfo Pérsico a Somalia, según información de medios internacionales citados por Caliber. Az.
El incidente ocurrió a unos 50 km de la costa de Somalia, en la zona situada entre las ciudades de Berbera y Mogadiscio, consideradas rutas marítimas de alto riesgo para la seguridad en la región de África Oriental.
Según fuentes, el Honour 25 transportaba alrededor de 18,500 toneladas de combustible y tenía un total de 17 tripulantes. La tripulación incluía ciudadanos de muchos países asiáticos como India, Indonesia, Myanmar, Pakistán y Sri Lanka.
El Centro de Coordinación del Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO) confirmó el robo del barco e inmediatamente emitió una advertencia a los barcos que operan en la zona, recomendando que aumenten el nivel de vigilancia al navegar por aguas frente a Somalia.
Según el UKMTO, después de tomar el control, el grupo pirata remolcó el barco unos 77 millas náuticas (equivalentes a 143 km) hacia el sur, llevando el barco a aguas territoriales de Somalia. Actualmente no hay información oficial sobre el estado de los tripulantes ni sobre las demandas del grupo pirata.
Los expertos creen que el incidente podría marcar un regreso preocupante de la piratería en la región de Somalia, que ha disminuido drásticamente desde 2011 gracias a las operaciones de patrulla e intervención de la coalición internacional.
En la última década, las actividades coordinadas entre las fuerzas navales de muchos países han ayudado a controlar significativamente la piratería en el Cuerno de África. Sin embargo, los recientes cambios económicos y de seguridad podrían estar creando condiciones para que los grupos piratas se reorganicen y vuelvan a operar.
Este incidente ha suscitado preocupaciones sobre la seguridad marítima en las importantes rutas de transporte de energía que conectan Oriente Medio con África y otras regiones. Se prevé que las agencias funcionales internacionales intensifiquen el seguimiento y puedan implementar medidas adicionales para garantizar la seguridad en la región.