El 31 de marzo, el presidente ruso Vladimir Putin firmó un decreto que permite a los clientes extranjeros seguir pagando el gas ruso en rublos hasta el 1 de julio.
La regulación entra en vigor inmediatamente a partir del 1 de abril, con el objetivo de mantener el flujo del comercio de energía en el contexto de las tensiones geopolíticas y las sanciones financieras de Occidente.
Según el decreto publicado en el portal de información del gobierno, las transacciones de pago seguirán procesándose a través de Gazprombank y otras instituciones financieras rusas. Este es el banco que desempeña un papel central en el procesamiento de los pagos de gas en moneda nacional rusa.
El nuevo movimiento se considera una continuación de la decisión emitida el 8 de diciembre de 2025, que entró en vigor el 1 de abril de 2026. La extensión muestra los esfuerzos de Moscú para estabilizar las exportaciones de petróleo y gas, la principal fuente de ingresos, y al mismo tiempo fortalecer el papel del rublo en los pagos internacionales.
En los últimos 2 años, el mecanismo de pago del gas ruso se ha ajustado continuamente para adaptarse a las sanciones, especialmente dirigidas a Gazprombank. Anteriormente, los clientes extranjeros estaban obligados a convertir divisas en rublos a través de bancos intermediarios en Rusia antes de pagar a los proveedores, un proceso considerado complejo y costoso.
Sin embargo, desde finales de 2024, Rusia ha permitido a las empresas extranjeras pagar directamente a la cuenta de rublos del proveedor a través de un tercero intermediario. Este mecanismo simplifica las transacciones, reduce el riesgo de interrupción del suministro y crea un flujo de caja más estable para la parte rusa.

Un punto notable es que el sistema de cuenta especial "K", diseñado específicamente para empresas extranjeras, todavía está suspendido. Rusia dijo que solo cuando se levanten las sanciones estadounidenses contra Gazprombank, este mecanismo podrá reactivarse bajo un nuevo decreto presidencial.
Los analistas creen que la política de pago en rublos no solo tiene un significado técnico, sino que también es un paso estratégico de Rusia para reducir la dependencia de las monedas occidentales como el USD o el euro.
Exigir a los clientes que paguen en moneda nacional ayuda a Moscú a limitar los riesgos cambiarios, evitar interrupciones de pago debido a las sanciones y aumentar el papel del rublo en el comercio internacional.
Al mismo tiempo, el sistema de pago a través de bancos nacionales ayuda a Rusia a controlar estrictamente los flujos de efectivo, asegurando que los ingresos de las exportaciones de energía no queden "atascados" en el sistema financiero global.
En el contexto de que el mercado energético mundial todavía se ve afectado por los conflictos y las sanciones, la extensión del mecanismo de pago en rublos aporta cierta estabilidad a los socios importadores.
Muchos países, especialmente en Europa y Asia, todavía dependen significativamente del gas ruso para la producción industrial y el consumo doméstico. Por lo tanto, un mecanismo de pago claro y predecible ayuda a las empresas a ser más proactivas en los planes operativos.