En una conferencia de prensa el 30 de marzo, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, recibió una pregunta difícil: ¿Está el presidente Donald Trump dispuesto a declarar la victoria incluso si Irán continúa bloqueando el Estrecho de Ormuz, la ruta marítima petrolera más concurrida del mundo?
La Sra. Leavitt respondió que, aunque la apertura total del estrecho es el objetivo al que apunta el gobierno, los "objetivos centrales" que el Comandante en Jefe fijó para el pueblo estadounidense se centran en la capacidad militar.
En consecuencia, la operación comenzó a finales de febrero con el objetivo de: destruir por completo la Armada iraní, eliminar la infraestructura de misiles y vehículos aéreos no tripulados (UAV), debilitar las fuerzas autorizadas en la región y detener el camino de posesión de armas nucleares de Teherán.
A pesar de las graves pérdidas de la Armada iraní y los continuos ataques aéreos de Estados Unidos, Teherán sigue manteniendo la amenaza contra los buques mercantes. La interrupción del suministro de petróleo ha provocado una vertiginosa escalada de los precios mundiales del crudo.
Aunque Irán ha relajado el paso de algunos barcos por el Estrecho de Ormuz a finales de marzo tras los esfuerzos diplomáticos, la perspectiva de que este país siga controlando el "hueso" de Ormuz se está convirtiendo en un legado controvertido del conflicto.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó a Al Jazeera que Ormuz tendrá que reabrirse, ya sea a través del cumplimiento voluntario de la ley por parte de Irán o por la fuerza de una alianza internacional liderada por Estados Unidos.
En la red social Truth Social, el presidente Donald Trump declaró que ha habido un "gran progreso" en el fin de la guerra. Sin embargo, mantuvo una actitud dura característica al amenazar con aplanar las centrales eléctricas, los pozos petrolíferos, la isla de Kharg e incluso las plantas de desalinización de Irán si no se llega a un acuerdo para abrir el Estrecho de Ormuz de inmediato.
Según el secretario de prensa de la Casa Blanca, Leavitt, el objetivo de poner fin a la campaña podría alcanzarse a mediados de abril.
El Pentágono estima que la Operación Furia Epic durará de 4 a 6 semanas. Hoy es el día 30, hagan sus propios cálculos", enfatizó.