El 13 de septiembre, según Xinhua, el Ministerio de Defensa ruso dijo que las fuerzas de este país continúan atacando la infraestructura ferroviaria en el oeste de Ucrania y los centros logísticos que almacenan mercancías para las fuerzas militares ucranianas.
Según el Ministerio de Defensa ruso, los ataques contra las instalaciones ferroviarias utilizadas para transportar mercancías militares de países europeos a Ucrania continúan.
Durante el día, las fuerzas rusas también llevaron a cabo ataques a gran escala contra empresas industriales involucradas en la producción de vehículos aéreos no tripulados (UAV), centros logísticos y almacenes de recepción y procesamiento de mercancías militares para las fuerzas ucranianas.
Las instalaciones energéticas que sirven a las operaciones portuarias y la infraestructura logística en la provincia de Odessa también están en la lista de objetivos. El Ministerio de Defensa ruso dijo que un taller de producción de UAV y componentes, junto con un almacén de misiles, armas de artillería y municiones de las fuerzas ucranianas, fueron alcanzados.
Estos objetivos muestran que los ataques rusos continúan dirigidos a muchos eslabones de la cadena de suministro militar de Ucrania, desde la línea ferroviaria de transporte de mercancías, el lugar de almacenamiento y distribución, hasta las instalaciones de producción de UAV e infraestructura energética que apoya las operaciones logísticas.
Anteriormente ese mismo día, el Ministerio de Defensa ruso anunció que el centro logístico Nova Poshta, que almacena y distribuye bienes para las fuerzas armadas ucranianas, había sido atacado.
También fueron alcanzadas dos subestaciones, Novaya y Usatovo. Según la parte rusa, estas instalaciones suministran electricidad para el funcionamiento de la infraestructura portuaria en las provincias de Odessa y Mykolaiv.
El Ministerio de Defensa ruso no especificó el momento en que cada objetivo fue alcanzado, ni publicó información sobre las bajas en los ataques.
Las declaraciones anteriores se hicieron en un contexto en el que Rusia continúa centrándose en atacar la infraestructura militar, logística y energética de Ucrania.