Según informó TASS el 8 de septiembre, el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergey Lavrov, dijo que Moscú había advertido a Ucrania de que los ataques contra objetivos civiles rusos inevitablemente provocarían represalias con consecuencias más graves para Kiev.
Hemos advertido que los ataques de Ucrania contra objetivos civiles rusos, incluidas las refinerías de petróleo, conducirán a represalias mucho más graves contra Ucrania", dijo Lavrov.
Refiriéndose a cómo Moscú transmite el mensaje a las partes que critican a Rusia, Lavrov enfatizó que lo importante no está en las palabras sino en los acontecimientos reales. Dijo que Rusia ha utilizado las declaraciones para emitir advertencias claras e inconfundibles sobre una serie de temas.
Dijo que lo que está sucediendo ahora es la prueba de esas advertencias.
Refiriéndose a Gran Bretaña, el Ministro de Relaciones Exteriores ruso reiteró la declaración del Primer Ministro británico Andy Burnham de que este país estará hombro con hombro con Ucrania "hasta el final".
Gran Bretaña, con el primer ministro Andy Burnham como representante, dijo que estaría al lado de Ucrania hasta el final. Sin embargo, creo que el resultado de Ucrania no será muy prometedor, así que siento pena por Gran Bretaña", dijo Lavrov.
Anteriormente, el Ministerio de Defensa ruso también anunció que el ejército había preparado ataques a gran escala contra las instalaciones energéticas de Ucrania en respuesta a los ataques contra la infraestructura civil y la industria energética rusa.