En un video publicado en las redes sociales, Trump afirmó que Irán nunca debe poseer armas nucleares y que Estados Unidos garantizará eso. Acusó a Teherán de buscar reconstruir su programa nuclear y de desarrollar misiles de largo alcance que puedan amenazar a Estados Unidos y a otros países.
El líder estadounidense declaró que Washington destruirá los misiles de Irán, "eliminará la industria de misiles" y destruirá la armada del país. Enfatizó que todas las acciones tienen como objetivo la autodefensa.
Paralelamente a la declaración anterior, Estados Unidos ha construido una gran presencia militar en Oriente Medio en las últimas semanas. El Pentágono ha desplegado portaaviones, cazas, destructores de misiles guiados y muchas otras capacidades militares. Trump describió esto como una "gran flota naval".
Las fuerzas desplegadas incluyen dos de los buques de guerra más grandes de Estados Unidos, el USS Gerald R. Ford y el USS Abraham Lincoln. El Gerald R. Ford es el portaaviones más nuevo de Estados Unidos y considerado el más grande del mundo, utilizando un reactor nuclear, capaz de transportar más de 75 aviones militares junto con un moderno sistema de radar que apoya el control del tráfico aéreo y la navegación.
El Abraham Lincoln, también propulsado por energía nuclear y capaz de transportar unos 90 aviones militares, fue desplegado desde la región de Asia-Pacífico a Oriente Medio desde enero. A principios de febrero, un caza que partió de este barco derribó un dron iraní que se decía que se acercaba de forma "agresiva", según el ejército estadounidense.
Los movimientos militares y las duras declaraciones de Trump muestran que Washington está persiguiendo una fuerte estrategia de disuasión, al tiempo que reafirma su compromiso de no permitir que Irán posea armas nucleares.