Los continuos acontecimientos en la mañana del 28 de febrero pusieron al Medio Oriente ante el riesgo de una grave escalada militar.
Según dos funcionarios estadounidenses revelaron a CNN, en la mañana del 28 de febrero, el ejército estadounidense estaba llevando a cabo ataques contra Irán. Un funcionario describió esto como "no un pequeño ataque aéreo" y dijo que la operación aún continúa. Sin embargo, no se han revelado detalles sobre los objetivos específicos y el nivel de participación de Washington.
Anteriormente, Israel confirmó que había lanzado un "ataque preventivo" contra Irán en la misma mañana. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, dijo que la operación se desplegó porque Tel Aviv reconoció que la amenaza de Irán era grave.
Fuentes israelíes dijeron a CNN que el ataque de Israel fue coordinado con Estados Unidos. Sin embargo, hasta ahora no está claro si esta es una operación completamente llevada a cabo por Israel o si hay participación directa de las fuerzas estadounidenses en los ataques aéreos.
Según Israel, el objetivo del ataque son los misiles balísticos y los lanzadores de misiles de Irán, equipos que Tel Aviv considera una amenaza estratégica directa para la seguridad nacional. Israel ha advertido durante mucho tiempo que no permitirá que Irán amplíe su capacidad de ataque con misiles de largo alcance.
Inmediatamente después de que se lanzara la operación, el gobierno israelí declaró el estado de emergencia en todo el país. La razón dada es la posibilidad de que Irán tome represalias con drones y misiles balísticos.
El Comando del Frente Interior de Israel exige que la gente de todo el país solo realice actividades esenciales. Las nuevas regulaciones prohíben las reuniones masivas, suspenden temporalmente las actividades en los lugares de trabajo y cierran las escuelas. Algunas áreas especiales clasificadas como "excepciones" todavía están autorizadas a operar.
Al mismo tiempo, el Ministerio de Transporte israelí anunció el cierre del espacio aéreo a partir de la mañana del 28 de febrero, inmediatamente después de que se llevaran a cabo ataques contra Irán. Esta medida muestra que Tel Aviv se está preparando para un escenario de respuesta militar directa de Teherán.
Actualmente, la parte iraní no ha hecho una declaración oficial sobre la escala de los daños ni sobre las respuestas específicas. Sin embargo, la participación o coordinación conjunta de Estados Unidos e Israel en esta operación militar podría provocar una rápida escalada de las tensiones regionales.
Los observadores señalan que si Irán realmente despliega represalias con misiles o vehículos aéreos no tripulados como teme Israel, la espiral de represalias puede empujar a Oriente Medio a una nueva etapa de inestabilidad, con consecuencias impredecibles para la seguridad regional y global.