Segun la Casa Blanca, esta medida tiene como objetivo preservar los fondos petroleros de Venezuela que se mantienen en cuentas del Departamento del Tesoro de Estados Unidos para servir a los objetivos de la politica exterior de Estados Unidos en la region, en un contexto en el que Washington desea publicamente tomar el control de la produccion y el comercio de petroleo de Venezuela.
El decreto establece el bloqueo de cualquier forma de fallo, orden de embargo, hipoteca, confiscacion, congelacion u otros procedimientos judiciales dirigidos a los ingresos de la venta de petroleo de Venezuela que actualmente estan en manos del Tesoro de Estados Unidos.
La Casa Blanca advierte que si pierde el control de este dinero, Estados Unidos podria otorgar involuntariamente poder a "actores hostiles" como Iran y Hezbollah, amenazando asi directamente los objetivos estrategicos de Washington.
El presidente Trump dijo que Estados Unidos quiere garantizar el acceso de las empresas estadounidenses a las actividades de extraccion de petroleo en Venezuela.
La declaracion se hizo pocos dias despues de que el presidente venezolano Nicolas Maduro y su esposa fueran arrestados en una incursion de las fuerzas estadounidenses en un complejo militar en Caracas. El gobierno venezolano ha condenado esta operacion como una grave violacion de la soberania nacional.
El mismo dia que firmo el decreto, Trump se reunio con lideres de la industria petrolera estadounidense, declarando que las empresas estadounidenses invertirian al menos 100 mil millones de dolares en el sector de produccion de petroleo de Venezuela.
Anteriormente, el secretario de Energia de Estados Unidos, Chris Wright, tambien dijo que Washington planea vender petroleo venezolano "indefinidamente", lo que demuestra su intencion de controlar a largo plazo el flujo de petroleo de este pais sudamericano.
Sin embargo, no todas las corporaciones petroleras estadounidenses se muestran optimistas. El director ejecutivo de ExxonMobil, Darren Woods, dijo que Venezuela actualmente "no puede invertir", si no hay reformas integrales en el sector energetico.
Las compañias petroleras estadounidenses han tenido durante mucho tiempo demandas financieras sin resolver en Venezuela, originadas en la ola de nacionalizacion de la industria petrolera en la decada de 2000 bajo el difunto presidente Hugo Chavez, el predecesor de Maduro.
El presidente Trump cito precisamente estas oleadas de nacionalizacion que considero "injustas" como una de las razones que llevaron a la campaña dirigida al presidente Maduro.
Mientras tanto, la Sra. Delcy Rodriguez, aliada cercana de Maduro y actual presidenta interina de Venezuela, declaro que Caracas esta dispuesta a cooperar en proyectos "beneficiosos" con todos los paises, incluidos Estados Unidos. Sin embargo, los funcionarios venezolanos tambien afirmaron que este pais no permitira que Estados Unidos "expropie" sus recursos.