Segun los ultimos datos maritimos publicados por Bloomberg el 7 de enero, la situacion del transporte de petroleo y gas en Venezuela esta cambiando de rumbo.
Mientras los buques de contrabando intentan escapar, una flota a gran escala de 11 buques con licencia especial de Estados Unidos entra en los puertos de Jose y Bajo Grande para comprar petroleo.
Los datos de transporte registran que esta es la mayor movilizacion de vehiculos por parte de Estados Unidos desde octubre del año pasado. Liderando este tren esta el Ionic Anassa, que ahora ha comenzado el proceso de reabastecimiento de combustible.
Este movimiento muestra un reemplazo casi inmediato: Estados Unidos esta llenando rapidamente el vacio que dejo el mercado negro.
Con una licencia especial del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, estos barcos operan de forma publica y legal, llevando petroleo directamente a refinerias en Estados Unidos como Valero Energy o Phillips 66, estableciendo un monopolio de explotacion en este pais sudamericano.
Contrariamente a la bulliciosa escena de los buques estadounidenses, el destino de la "flota oscura" es mas tragico. Los datos de TankerTrackers muestran que, ante el asedio y el bloqueo de la marina estadounidense, estos buques se vieron obligados a encontrar una manera de huir a aguas internacionales.
Un ejemplo tipico es el caso del barco Marinera (tambien conocido como Bella 1). Este barco esta siendo seguido de cerca y perseguido por las fuerzas funcionales estadounidenses cuando intentan romper el cerco para escapar del area de control.
Ademas, al menos 12 petroleros no autorizados tuvieron que dar la vuelta y algunos otros apagaron el GPS para escapar en el caos. Los barcos de este grupo, que a menudo transportaban petroleo "en secreto" a los mercados asiaticos, ahora casi han desaparecido de sus rutas maritimas venezolanas.
Los observadores creen que la imagen de 11 barcos estadounidenses entrando mientras la flota de contrabandistas huia es la prueba mas clara del nuevo orden establecido por Washington.
Las recientes estrictas medidas de seguridad maritima no solo ayudan a prevenir las transacciones informales, sino que tambien ponen las exportaciones de petroleo de Venezuela en una nueva trayectoria mas estrictamente controlada. Esto significa que el flujo de energia de este pais sudamericano se operara principalmente a traves de canales oficiales aprobados por Estados Unidos.
En la noche del 6 de enero, el presidente estadounidense Donald Trump escribio en Truth Social que Venezuela entregaria entre 30 y 50 millones de barriles de petroleo a Estados Unidos. Este petroleo se venderia a precios de mercado y el dinero recaudado seria gestionado por Estados Unidos.