El 26 de marzo, The Guardian informó que el presidente estadounidense Donald Trump había hecho comentarios que menospreciaban la capacidad de la marina británica al comparar directamente los portaaviones de este país aliado con juguetes. Esta medida se produce en un contexto en el que el jefe de la Casa Blanca está extremadamente decepcionado por la indiferencia de los miembros de la OTAN hacia la operación militar conjunta entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
Hablando en Washington, Trump reveló que había dicho directamente a la parte británica que Estados Unidos no necesitaba su ayuda tardía. Anteriormente, el líder estadounidense se había quejado de que el primer ministro británico Keir Starmer había rechazado la solicitud de desplegar 2 portaaviones desde el principio, pero luego cambió de opinión cuando todo estaba decidido. Sin embargo, funcionarios de Londres negaron rápidamente la información de que Washington había hecho esta solicitud.
La ruptura en la alianza occidental se hizo aún más evidente cuando Londres se negó resueltamente a permitir que el ejército estadounidense utilizara las bases británicas para llevar a cabo ataques activos contra territorio iraní.
El primer ministro Starmer solo acordó limitar el uso de instalaciones militares para fines defensivos. Actualmente, la marina británica solo ha desplegado un buque de guerra en el Mediterráneo oriental y está considerando medidas de desactivación de minas para aliviar la situación de interrupción de la ruta marítima global.
En otro acontecimiento, el primer ministro británico Keir Starmer viajó a Finlandia para asistir a la cumbre de la Fuerza Expedicionaria Conjunta (JEF). En este evento, el líder británico continuó enfatizando la posición de Londres al pedir a los países aliados que mantengan la atención a los problemas de seguridad relacionados con Rusia, incluso cuando la región de Oriente Medio está experimentando muchos cambios.
Esta medida es evaluada por los observadores como un esfuerzo para fortalecer la cohesión en la alianza, especialmente en un momento en que los países miembros de la OTAN están adoptando enfoques diversos ante los desafíos de seguridad global.