El 14 de septiembre, según la agencia de noticias TASS, Finlandia decidió participar en el proyecto de disuasión nuclear de avanzada de Francia, según una declaración conjunta publicada en la página del Palacio del Elíseo.
Los líderes de los dos países dijeron que la decisión de Finlandia se ajusta a las obligaciones internacionales correspondientes de Finlandia y Francia, y se considera un paso importante para la seguridad europea y la cooperación bilateral.
La declaración conjunta dijo que la participación de Finlandia en el proyecto "Forward Deterrence" (Detección Avanzada) no entra en conflicto con las obligaciones internacionales de los dos países. Según el Palacio del Elíseo, esta iniciativa crea más oportunidades para que las partes implementen "señales estratégicas", al tiempo que mejora la capacidad de controlar el riesgo de escalada del conflicto por debajo del umbral de uso de armas nucleares.
Anteriormente, en agosto, la ministra de Relaciones Exteriores de Finlandia, Elina Valtonen, dijo que Helsinki estaba interesada en discutir la posibilidad de expandir el "barril nuclear" de Francia en Europa.
Sin embargo, la Sra. Valtonen enfatizó que Finlandia no tiene intención de desplegar armas nucleares. Esto se plantea en el contexto de las recientes enmiendas a la legislación finlandesa, que permiten al país importar y almacenar materiales nucleares.
Francia había anunciado previamente planes para implementar el concepto de "amenaza preventiva", que incluye ejercicios conjuntos con países socios y la posibilidad de desplegar algunos componentes de las fuerzas estratégicas francesas en otros países de Europa.
El presidente francés Emmanuel Macron también declaró una vez que París planea aumentar la escala del arsenal nuclear del país. Francia tampoco tiene intención de anunciar el número exacto de ojivas nucleares que posee.
La participación de Finlandia en el proyecto se produce en un contexto en el que Europa continúa discutiendo la capacidad de disuasión y los mecanismos para garantizar la seguridad tras los cambios en el entorno de seguridad regional. Con la iniciativa de Francia, París quiere fortalecer la cooperación con los socios europeos en el campo de la disuasión estratégica, mientras que Finlandia afirma no tener planes de desplegar armas nucleares en el territorio.