El 22 de febrero, Francia, a través del presidente Emmanuel Macron, envió oficialmente una carta al presidente estadounidense Donald Trump. El objetivo central de este documento diplomático es pedir a Washington que retire las sanciones impuestas a muchas figuras influyentes de Europa, entre las que destacan el ex miembro de la Unión Europea (UE) Thierry Breton y el juez de la Corte Penal Internacional (CPI) Nicolas Guillou.
En el documento, Macron enfatizó que esta es una petición personal enviada al líder estadounidense para que revise las sanciones. El presidente francés argumentó que las medidas restrictivas se impusieron de manera completamente injusta. Esta carta diplomática se reveló por primera vez al público en la edición del periódico La Tribune Dimanche.
Profundizando en cada caso, el ex funcionario de Bretaña ha tenido prohibido ingresar al territorio estadounidense desde diciembre de 2025. La causa directa proviene de su papel en el establecimiento de regulaciones para controlar las plataformas digitales que operan en la UE.
Sin embargo, la administración de Trump ve este movimiento de gestión como una grave violación de la libertad de expresión. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, incluso condenó las reglas del bloque como "conductas de censura fuera del territorio descaradas".
Refutando esta acusación, Macron afirmó que las sanciones estadounidenses están infringiendo directamente los privilegios de la UE para regular y gestionar las actividades dentro de las fronteras del bloque. El líder francés también reafirmó que los marcos legales de Europa no son en absoluto ambiciosos ni tienen intención de imponerse al territorio de Estados Unidos.
En el caso del juez Guillou, este funcionario ha sido incluido en la lista negra por Estados Unidos desde agosto de 2025 junto con muchos otros jueces de la CPI. El embargo se activó debido a su participación en la emisión por parte de este organismo de una orden de arresto contra el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu.
Las consecuencias del golpe punitivo no solo privaron al Sr. Guillou del derecho a ingresar a Estados Unidos. El banco nacional francés de este juez se vio obligado a revocar su tarjeta de pago basada en el sistema de visados estadounidense. Más grave aún, se le bloqueó todo el acceso a los servicios en línea del país de las barras y estrellas, como la plataforma de reservas Airbnb o el sitio de comercio electrónico Amazon.
Ante esta situación, Macron declaró con firmeza en la carta que los apalancamientos económicos de Estados Unidos están violando gravemente la sagrada independencia del sistema judicial mundial.