El 11 de septiembre (hora local), la Guardia Costera de Filipinas (PCG) dijo que los equipos de rescate habían recuperado 30 cuerpos más de los restos del ferry de pasajeros que se incendió el 9 de septiembre frente a la costa de la provincia de Palawan, elevando el número total de víctimas mortales a 35.
Los medios locales confirmaron que todavía hay 54 desaparecidos, mientras que 43 personas sobrevivieron milagrosamente al incendio.
Las imágenes publicadas por PCG en el lugar muestran que el barco fue quemado, dejando solo el chasis de hierro, cenizas y placas de metal deformadas esparcidas por el interior de la bodega.
El desafortunado ferry partió de la capital Manila y se incendió repentinamente con violencia mientras se movía cerca del mar perteneciente a la ciudad de Coron, un famoso destino turístico de Filipinas.


La lista inicial de pasajeros registró 134 personas en el ferry, incluidos 117 pasajeros y 17 tripulantes. Sin embargo, 2 pasajeros informaron posteriormente a las autoridades que no habían abordado el barco antes de la hora de salida.
El ferry es un medio de transporte acuático común que conecta las islas en la isla nación de Filipinas. El clima extremo, el mal mantenimiento de los vehículos y la aplicación laxa de las normas de seguridad marítima son las principales razones por las que los trágicos accidentes de hundimiento de barcos y incendios de ferries siguen repitiéndose con frecuencia en este país.