Cada vez más países del mundo están endureciendo el uso de las redes sociales para los niños. Según estadísticas de AFP, actualmente más de 20 países han anunciado o están desarrollando regulaciones que restringen el acceso de los adolescentes a las plataformas de redes sociales.
En Francia, se espera que el Parlamento vote el 21 de julio sobre un proyecto de ley que prohíba a los niños menores de 15 años usar las redes sociales. Si se aprueba, el gobierno francés espera que la regulación entre en vigor a partir de septiembre, convirtiendo al país en el primer país de Europa en establecer una "edad legal en el espacio digital".
Anteriormente, algunos países habían aplicado oficialmente medidas similares. Australia prohibió a las menores de 16 años usar las redes sociales a partir de finales de 2025. Indonesia y Malasia también aplicaron sucesivamente prohibiciones a los menores de 16 años en 2026.
En Brasil, en lugar de prohibir por completo, el gobierno exige que las cuentas de menores de 16 años estén vinculadas a las cuentas de los padres, y las plataformas deben verificar la edad de los usuarios.
En China, la gestión de niños en el ciberespacio se ha implementado gradualmente desde 2019. Inicialmente, las medidas se centraron en limitar el tiempo de juego en línea antes de expandirse a las redes sociales y plataformas de streaming a partir de 2023.
Además de los países que han promulgado regulaciones, muchos otros países también están promoviendo la elaboración de nuevas leyes. La Comisión Europea (CE) planea proponer prohibir a los niños menores de 13 años el uso de las redes sociales y aplicar una hoja de ruta de acceso por edad para los adolescentes de 13 a 18 años.
En la Unión Europea (UE), Grecia, Austria, Eslovenia, Suecia, Dinamarca, Irlanda, España, Portugal e Italia están discutiendo o preparando proyectos de ley para restringir el acceso de los niños a las redes sociales.
Además de la UE, Noruega, Reino Unido, Canadá y algunos estados de la India también están considerando aumentar la edad mínima o aplicar medidas de gestión más estrictas para los usuarios jóvenes.
Según AFP, la ola de endurecimiento de la gestión surge de las crecientes preocupaciones sobre el impacto de las redes sociales en la salud mental, el acoso en línea, el contenido malicioso y el riesgo de adicción a Internet en los niños. Muchos gobiernos creen que es necesario establecer barreras legales para proteger a los adolescentes antes de que las plataformas tecnológicas se propongan soluciones efectivas por sí mismas.