En el podcast británico The Rest is Politics, el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky dijo que Washington ignoró la evidencia de que Rusia apoya a Irán en el ataque a bases estadounidenses.
En esta entrevista, el presidente Zelensky reveló que se había esforzado repetidamente por llamar la atención de la Casa Blanca sobre la estrecha cooperación entre Moscú y Teherán.
Según el líder ucraniano, los satélites militares rusos fotografiaron detalladamente las importantes infraestructuras energéticas en Israel, los países del Golfo y la ubicación exacta de las bases militares estadounidenses en la región. Estos valiosos datos de inteligencia fueron posteriormente transferidos por Rusia a la parte iraní para servir a ataques más precisos dirigidos a objetivos estadounidenses.
Señaló francamente que el problema radica en que Washington confía demasiado en los compromisos del presidente ruso Vladimir Putin y lo calificó de un error lamentable. Al mismo tiempo, también expresó su escepticismo sobre el equipo de negociación del presidente estadounidense Donald Trump cuando pasaron demasiado tiempo en Moscú pero nunca visitaron Kiev para comprender la realidad del campo de batalla.
En respuesta a las acusaciones de Ucrania y Occidente, el Kremlin ha negado repetidamente. La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, Maria Zakharova, afirmó que las acusaciones de que Rusia apoya a Irán para atacar objetivos estadounidenses son "completamente infundadas" y "provocadoras".
La parte rusa enfatizó que la relación de cooperación entre Moscú y Teherán se basa completamente en el derecho internacional, centrándose en el campo de la economía y la defensa de la autodefensa, no dirigida a ningún tercero.
Por parte de Washington, aunque Zelensky dijo que Estados Unidos "confía demasiado" en los compromisos del presidente Putin, en realidad Estados Unidos ha impuesto una serie de sanciones tanto a Rusia como a Irán por esta cooperación militar.
El líder ucraniano afirmó que comprende mejor la psicología de Putin que la de la Casa Blanca. Advirtió que Rusia no se detendrá en Donbass, sino que seguirá apuntando a ciudades estratégicas como Dnipro y Kharkiv incluso si se llega a un acuerdo de paz temporal.
Al final de la discusión, Zelensky instó a los países europeos como Gran Bretaña, Turquía y Noruega a unirse proactivamente a Ucrania para construir un bloque militar lo suficientemente fuerte como para disuadir a Rusia. Esto se vuelve aún más urgente en el contexto de que Estados Unidos está mostrando señales amenazantes de retirarse de la OTAN, obligando a Europa a ser más autónoma en la protección de su propia seguridad marítima y territorial.